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EL ENVIADO DE SATANAS Y EL CHUCHUY Cuentan que había un señor muy mujeriego que vivía en un poblado cercano al charco del "Ingenio", que se llamaba Landeta y le apodaban el Chuchuy. Él tenía a su esposa, a su vez, se frecuentaba con una segunda mujer, con la que se iba de paseo al Jardín Botánico de Cante, como su otra mujer vivía al otro lado del charco del "Ingenio", con uno de sus tantos amigos lo cruzaba a diario en un caballo, antes de cruzar le decía que cerrara los ojos, después de pasar ábrelos que ya llegamos, aquí te espero para cruzarte de nuevo. Chuchuy se asomaba por todos lados pero no veía nada de caballo ni amigo. Después de estar con su segunda mujer, al decir ya me voy, hasta mañana; de lo más oscuro se aparecía el caballo con su amigo. Bueno, vámonos, al subir al caballo repetía cierra los ojos y repetía lo mismo que cuando cruzó por primera vez. Cierto día, ya cansado de hacer lo mismo, decidió no cerrar los ojos, el amigo lo vio y le dijo, te vas arrepentir. Chuchuy dijo, ahora sí voy a ver por donde me llevas. El amigo, al cruzar, habría el charco con sólo una mirada fija; Chuchuy se espantó muchísimo, al llegar al otro lado, vio cuando el charco se cerraba, y dicen que Chuchuy, de la casa de su otra mujer, nunca salió. Un día le dio por salir y se le apareció el dichoso amigo, el le dijo que por qué tenía miedo y por qué ya no quería cruzar, él se quedó callado, y después de un rato le respondió, es que el otro día que me cruzaste, no cerré los ojos y vi como me trajiste hasta aquí y me das miedo porque nadie puede abrir el charco así como tu. Mejor ya dime quién eres, porque yo ya no quiero ser tu amigo; el amigo le respondió, así que quieres que te responda, pues te voy a responder, soy el enviado de Satanás, y como él dice que tu eres de los de él por eso ando contigo para todos lados, por eso es como yo puedo abrir el charco, y como ya sabes quien soy, pues te voy a cruzar al otro lado hasta tu casa. Chuchuy corrió, el enviado de Satanás lo atrapó y lo rasguñó de la cara, lo sentó en el caballo abrió el charco y cuando iban a medio charco Chuchuy se aventó, y el amigo cruzó solo hasta la orilla, al llegar allá cerró el charco; Chuchuy se hundió y se dice que jamás volvió a salir, ni su cadáver flotó. El enviado de Satanás jamás se ha visto y se dice que todas las noches se oye que relincha un caballo y suena el agua como si muchas personas trataran de cruzar por " EL CHARCO DEL INGENIO". |
| Nombre de la escuela: Primaria Francisco Villa | |
| Estado: Guanajuato | |
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