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Nombre del grupo étnico
Otomíes del Valle del Mezquital
Localización
Valle del Mezquital
Número de habitantes
En el Valle de Mezquital los diez municipios con mayor número de población indígena abarcan 1, 165 km cuadrado.
Lengua
Otomí pame, en esta existen cinco divisiones: 1) otomí mazahua,
2) pame del norte, 3) pame del sur, 4) matlazinca ocuilteco y
5) chichimeca.
Tipo de vestimenta
Vestidos con adornos hechos con de fibra de maguey.
Características físicas (clima, hidrografía, relieve, flora y
Fauna)

El Valle es seco y polvoriento, de un terreno arcilloso, donde solo hay verdor en las riberas de los ríos. La fauna de la zona es escasa, encontramos: conejo, liebre, zorro, armadillo, tlacuache, ardilla, víbora de cascabel, halcón.

Servicios públicos (luz, agua, escuelas, hospitales, etcétera)
Las cabeceras municipales tienen servicio telefónico, telegráfico, correo, energía eléctrica, drenaje y escuelas de nivel preescolar, primaria, secundaria y media superior. Además, Ixmiquilpan recibe la señal de la radiodifusora del INI, La Voz de la Huasteca, que transmite desde San Luis Potosí.

Entre los inmuebles públicos se pueden mencionar: la presidencia municipal, el hospital, la clínica de la Secretaría de Salud, iglesias, escuelas y albergues escolares.

Características económicas
(productos)

Utilizan el carrizo para la elaborar canastos, macetas, cavas, percheros, etcétera, y la fibra del maguey para estropajos y ayates; en Ixmiquilpan hay una tienda artesanal hhähñü (Cooperativa SEDAC-COVAC) Se trabaja la vara de sauz para la elaboración de chiquihuites, la palma para sombreros tejidos y cosidos a mano, y las tradicionales sonajas en forma de palomas. Algunas comunidades del municipio de Alfajayucan hacen cántaros de barro para el agua o el pulque.

Conocimientos empíricos (herbolaria)
La planta más generosa es la de maguey, a la cual se le dan múltiples usos. "Según el mal es el remedio...". La medicina doméstica ha jugado un papel importante para mantener el equilibrio biológico-social de la comunidad; el uso de la herbolaria es cotidiano. Este conocimiento empírico se aplica en enfermedades como dolor de cabeza, de estómago, cuerpo cortado, temperaturas, fríos, espantos y torceduras. Se cuenta con recursos terapéuticos como infusiones, masajes con cremas y bálsamos.
Mitos y/o leyendas
Desde la época Colonial, las fiestas católicas son un verdadero pivote secular de la vida comunitaria. En los territorios locales, la celebración del santo patrono es el símbolo espiritual de la coalición de pequeñas unidades familiares, vinculadas entre sí por relaciones de parentesco, vecindad y compadrazgo. Los diferentes aspectos del ritual católico están coordinados de alguna manera mediante una fiesta única del calendario anual.
Características políticas

Al separarse de la organización civil, la organización religiosa ha perdido sensiblemente su autoridad en los puestos comunitarios de prestigio. La jerarquía de los cargos se ha vuelto más flexible e indiferenciada en cuanto a sus funciones: mayordomos, alféreces, sargentos, fiscales, cargueros, rezanderos, cantadores, sirvientes y otros que trabajan en el cuidado de la iglesia.

Artesanías
Ésta es una actividad complementaria y se comercializa en los mercados locales. En Ixmiquilpan y sus alrededores utilizan el carrizo para la elaborar canastos, macetas, cavas, percheros, etcétera, y la fibra del maguey para estropajos y ayates; en Ixmiquilpan hay una tienda artesanal hhähñü (Cooperativa SEDAC-COVAC) Se trabaja la vara de sauz para la elaboración de chiquihuites, la palma para sombreros tejidos y cosidos a mano, y las tradicionales sonajas en forma de palomas. Algunas comunidades del municipio de Alfajayucan hacen cántaros de barro para el agua o el pulque.
Otros datos interesantes
A la llegada de los españoles los otomíes vieron la posibilidad de liberarse del imperio azteca, razón por la cual les dieron todo su apoyo. Quienes no quisieron hacerlo se retiraron hacia las montañas, desplazamiento que se acentuó cuando brotó una epidemia de viruela. Durante el siglo XVII la ocupación de sus tierras, seguida por el establecimiento de una misión, creó situaciones de inestabilidad; con la colonización de las montañas ocupadas por los chichimecas se pretendió obligar a los nómadas a modificar su estilo de vida pasando de la cacería a la agricultura. Los misioneros trataron de convencerlos en forma pacífica, al mismo tiempo que los inducían al catolicismo, a cambio prometieron ayudarlos con la distribución periódica de artículos básicos, lo cual cumplieron pocas veces.

Al fallar el intento de los misioneros, los españoles optaron por acelerar la conquista. En 1700 invadieron tierras, convirtieron las propiedades de las misiones en pastizales o en tierras de cultivo, y a los otomíes en asalariados; quienes no se sometieron fueron asesinados u obligados a huir. A partir de ese momento los indígenas ya no estuvieron bajo la tutela de los misioneros sino bajo la dominación militar española y racista. La situación empeoró para todos ellos con el desarrollo de la ganadería, los medios de transporte controlados y el acaparamiento de tierras.

Sin llegar a liberarse de la crueldad de la encomienda y de la vida servil, los indígenas del Mezquital fueron favorecidos por algunas circunstancias: la escasa riqueza de la zona no atrajo una inmigración importante de blancos; el territorio era marginal por la peligrosidad de sus confines; la baja densidad de población les permitió poseer terrenos amplios; su capacidad para negociar con los chichimecas los hizo casi indispensables, sobre todo durante los siglos XVI y XVII; el naciente desarrollo de la actividad minera permitió la creación de una cierta economía de mercado. Sin embargo, en 1700 fueron expulsados a zonas más áridas y marginales.

Además de esta difícil situación, el Mezquital fue escenario de violentas luchas entre realistas e insurgentes en el siglo XIX. Los otomíes participaron en enfrentamientos bélicos junto con los independentistas para resarcirse de la explotación, el despojo y los abusos de que habían sido objeto.

El movimiento de Independencia no mejoró en nada sus condiciones económicas. Los latifundios fueron divididos en pequeñas propiedades para los criollos y mestizos, y los indios siguieron en calidad de peones. La producción minera del estado de Hidalgo entró en crisis y muchos trabajadores emigraron a la Huasteca y Mineral del Monte, por lo que se registró un descenso de la población masculina. Durante los años más difíciles de la guerra, muchos otomíes fueron concentrados por la fuerza en Tulancingo. A pesar de todo, este grupo ha sabido sobrevivir en el adverso medio del Mezquital. Su cultura proviene de la influencia de otras que, en determinada época, los sometieron y desplazaron, dejándolos aislados en el Valle del Mezquital y en la sierra de Tenango de Doria, en lo que corresponde al actual estado de Hidalgo. Los hñähñü nunca perdieron su lengua, crearon sus propios cantos, danzas, artesanías y su cosmovisión.

Nota: Si algún equipo participante puede incluir la ficha de registro en alguna lengua indígena, ésta se publicará en las dos versiones.

Clave y nombre de la escuela: 13SGM00054 Sec. Gral. No. 5 “Jaime Torres Bodet”
Profesor responsable del grupo: Estela Pérez Franco y Carolina Flores Chavarría
Grupo: 3º C
Nombre del equipo: Los Catemaxcos
Correo electrónico: carol_flor_chava@hotmail.com
Fuente de información: http://www.ini.gob.mx

Otoño 2002