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| Nombre
del grupo étnico |
Otomíes
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| Localización |
Estado
de México, Hidalgo, Puebla y Veracruz |
| Número
de habitantes |
221,
080 habitantes |
| Lengua |
Otomí |
| Tipo
de vestimenta |
Los
hombres usan calzón blanco de manta, aunque ya se ven
muchas personas con pantalón de mezclilla o alguna otra
tela, camisa blanca de manta. Es difícil ver ya las camisas
y calzones de manta, con el aletón bordado a máquina
con hilo rojo o negro.
El vestido de la mujer consiste
en una blusa de manta blanca, de mangas cortas, llevando por
delante y la espalda, una cinta bordada con hilos de colores,
donde los temas decorativos son muy hermosos. Debajo de la bata
bordada, hacen un plisado muy fino al que llaman “repulgo”
y al estilo del bordado le llaman “pepenado”.
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Características
físicas (clima, hidrografía, relieve, flora y
Fauna) |
Predominan
las tierras pobres, faltas de riego y muchas veces inhóspitas,
de manera que en general la flora predominante es espinosa y
recibe al viajero con enhiestas y afiladas púas, como
para darle a conocer desde luego, en que medio actuar. |
| Servicios
públicos (luz, agua, escuelas, hospitales, etcétera) |
Los
servicios públicos de los otomíes se consideran
insuficientes, cuentan con escuelas primarias, algunos edificios
que albergan a niños de secundaria, algunas de ellas
se encuentran en lugares muy alejados, por lo que los niños
no acuden a ellas, pues los medios de comunicación son
escasos y costosos para ellos, hay poblados que por su lejanía
no cuentan con luz, y hay algunos hospitales que carecen de
muchas medicinas para ayudar a toda la población. |
Características
económicas
(productos) |
Las
transacciones comerciales generalmente las hacen con dinero
en efectivo, aunque muchas personas las hacen a base de trueque,
es decir, intercambiando objetos, por ejemplo: leña,
cal, xité, pencas de lechuguilla, hierbas medicinales
etc. Algunos comerciantes forasteros que en los tianguis compran
pieles, lana, xité, etc., llevan sus implementos para
pesar la mercancía. |
| Conocimientos
empíricos (herbolaria) |
Es
conveniente insistir en que el otomí, en general, aprovecha
los recursos naturales como medicamento para la cura de algunas
enfermedades, utilizan en forma muy particular cuando la penca
que contiene una sustancia ligeramente urticante que lastima
la piel humana, y cuando esto sucede, las personas que trabajan
en ellos e “enguixan” (enyesan), y en efecto,
en las manos y hasta en la cara se ven señales de urticaria,
de manera que para lavar la fibra que ha de hilarse en el
malacate, a veces algunas personas lo hacen con “najayote”
que es el agua del nixtamal, en la cual se ha cocido el maíz
con cal, argumentando que con ello evitan enguixarse.
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| Mitos
y/o leyendas |
Cuenta
una antigua leyenda que Tezcatlipoca Blanco, el de occidente,
Ehécatl Quetzalcóatl, el dios del viento, los
iban a favorecer siempre y cuando tuvieran buen comportamiento
y los adoraran, otorgándoles una vida apacible que beneficiaría
a la vida animal y vegetal |
| Características
políticas |
En
general en los pueblos y barrios otomíes de Valle del
Mezquital, pertenecientes a diversos municipios, se observa
que los habitantes obedecen las leyes generales de la República
y obedecen a las autoridades municipales y colaboran con ellas.
Sin
embargo, en forma muy discreta y sutil, los otomíes tienen
sus autoridades locales, tanto en el ramo civil como el eclesiástico,
las cuales son nombradas por elección popular anual entre
los propios pobladores, en una reunión general de vecinos
que tiene lugar en la plazoleta del pueblo o barrio.
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| Artesanías |
Por
lo que se refiere a las artesanías manuales, puede decirse
que el Valle del Mezquital es muy rico, tanto en variedad de
objetos que se elaboran manualmente, como en la expresión
estética de los otomíes, manifestada en los objetos
que hacen, muchos de los cuales son usados personalmente para
el vestido masculino y femenino y para adorno del hogar o como
utensilios domésticos y otros, en menor cantidad, son
hechos para su venta. |
| Otros
datos interesantes |
A
diferencia de sus ancestros prehispánicos, los otomíes
actuales no practican la cacería en forma profesional
o habitualmente, sino por diversión, en forma esporádica,
empleando escopetas de las llamadas “de chispa”.
Cuando logran cazar un conejo, una liebre, tlacuache, ardilla
o un zorrillo, destazan el animal le abren el vientre y sacan
las vísceras sujetando la musculatura con unos palitos
puestos en cruz. Consumen la carne de los animales cazados o
bien los llevan al pueblo para su venta.
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| Migración |
Muchas
personas de este grupo emigran hacia Estados Unidos buscando mejorar
las condiciones de vida. |
Clave
y nombre de la escuela: 13POM00040 Primaria Presidente Alemán
Profesor responsable del aula de medios: Ma. de Lourdes Ruiz Moreno
Nombre del equipo: Otomíes de Hidalgo
Correo electrónico: 13POM00040@orbis.org.mx
Primavera 2003
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