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Comentario
"Debido
al gran daño que esto provoca, me veo en la necesidad de prohibir
la peligrosa práctica de quemar los pastizales, muy difundida entre
los indios, tanto cristianos como gentiles, ya sea en la vecindad
de los pueblos o en los más remotos lugares; y aquellos que desobedecieren
serán castigados''.
Don José Joaquín de Arrillaga, Capitán de Caballería, Gobernador
Interino de la Alta y la Baja California, 1793.
Los incendios
naturales son eventos que se presentan con frecuencia en praderas,
matorrales, selvas y bosques y su impacto en la salud del ecosistema
depende de su magnitud e intensidad. México, al igual que muchos
otros países, gasta una cantidad importante de recursos económicos
y humanos combatiendo incendios que pueden degradar la calidad del
ecosistema e impacto negativo en la economía de los usuarios del
ecosistema. Por lo tanto, es de gran importancia el conocer el papel
del fuego en los diferentes ecosistemas del país.
El fuego en
los ecosistemas mediterráneos.- Aquí sólo nos concentraremos en
los ecosistemas mediterráneos de México, que se localizan en la
parte norte central de la península de Baja California, donde el
fuego es un elemento esencial.
Todo ecosistema
tiene una fuente de producción de materia, en la mayoría de los
casos la fotosíntesis llevada a cabo por las plantas que en él se
encuentran. Esta materia es transformada de un organismo a otro
a lo largo de su viaje por la cadena alimenticia, y es eventualmente
descompuesta y reincorporada al suelo. Esta reincorporación es llevada
a cabo por hongos y bacterias que trabajan mejor bajo condiciones
de calor húmedo.
Los ecosistemas
mediterráneos se caracterizan por estar asociados a una corriente
marina fría y una masa de aire continental caliente; también, por
inviernos húmedos y templados y veranos secos y calientes, el crecimiento
de las plantas está limitado al invierno mientras los veranos se
distinguen por una alta probabilidad de incendios. En estos ecosistemas
la descomposición bacteriana es extremadamente lenta, pues la humedad
y el calor no se presentan de forma concurrente. Las plantas presentan
adaptaciones evolutivas tales como: una alta flamabilidad debido
a sus aceites, que permiten que el fuego sea un elemento esencial
en la descomposición de la materia.
El origen de
las llamas.- Son necesarios tres elementos para que haya un fuego,
el oxígeno presente en la atmósfera, una fuente de ignición, en
la zona mediterránea de Baja California la gran cantidad de rayos
que inciden sobre el área durante el verano, y, por último, el combustible,
en este caso la materia vegetal se seca en el suelo del bosque,
en el chaparral y en el matorral costero.
Los incendios
naturales en el área mediterránea de Baja California son pequeños
(unas 5 hectáreas en promedio) y autorregulables, esto da un mosaico
de chaparrales y sotobosques de distintas edades al paisaje. Ya
que estos sistemas crecen y maduran a una velocidad relativamente
lenta, cualquier punto de estos ecosistemas se incendia en promedio
cada 60 años, tiempo que tarda en acumularse suficiente biomasa
para que el fuego se desplace dentro del parche. Una vez que el
fuego llega a una zona mas joven deja de correr, pues el combustible,
parte esencial del fuego ni está lo suficientemente seco ni tiene
una densidad que permita al fuego desplazarse.
Supresión.-
Desde finales del siglo pasado se suprimieron los incendios en California
como práctica regular de manejo forestal dando como resultado: una
mayor competencia entre las plantas por el agua y los nutrientes,
lo que causa una alta mortandad de plantas debido al estrés. Además,
esto genera un aumento en la incidencia de plagas, como el muérdago
o el gusano descortezador, que disminuye el valor maderable del
bosque; un peligroso aumento en la densidad de árboles en el bosque.
Por ejemplo, la densidad de coníferas del Monte San Jacinto, California,
es cinco veces mayor que en la Sierra de San Pedro Mártir, B.C.,
aunque los ambientes son similares. En condiciones de elevado calor,
sequía y viento, la cantidad de combustible acumulado en California
significa un alto riesgo de incendios catastróficos, que exceden
las posibilidades de control y ponen en peligro la vida de habitantes,
turistas y bomberos. En la última década, hemos presenciado trágicos
ejemplos de eventos devastadores en el sur de ese estado del vecino
país.
En contraste,
por razones de accesibilidad y presupuesto, en Baja California no
ha sido posible establecer un control efectivo de incendios. Esta
práctica de supresión limitada es reciente: se inicia en la década
de los setentas. En realidad se trata de un fracaso muy exitoso,
ya que ha permitido conservar los ciclos naturales de incendios
en nuestros bosques mediterráneos de coníferas. Sin embargo, existe
el peligro de que en algún momento nos volvamos eficientes en la
práctica de supresión de fuegos y con ello repitamos los errores
cometidos por el Servicio Forestal de California.
Alternativas.-
¿Cuáles son las mejores opciones de manejo de incendios en Baja
California? Los resultados de la investigación indican que lo ideal
es dejar que se cumplan los ciclos naturales; es decir, se trata
de NO evitar los incendios, permitiendo que ocurra lo que ha ocurrido
por miles de años en los bosques y chaparrales de las regiones mediterráneas.
En condiciones naturales, los incendios en estas regiones forman
un mosaico de parches de vegetación quemados en diferentes años,
lo cual limita el tamaño de cada uno de los incendios, debido a
la falta de material combustible.
Un ejemplo de
esto es el incendio ocurrido en junio de 1996, en un área relativamente
cercana al Observatorio Astronómico en la Sierra de San Pedro Mártir,
que no tuvo mayores consecuencias: fue superficial y consumió principalmente
arbustos, pastizales y arboles jóvenes y pequeños. Este es el comportamiento
típico del fuego en los bosques mediterráneos baja californianos,
en los que la periodicidad de incendios mantiene una baja densidad
de árboles, que impide que se presenten los incendios catastróficos
de corona. En estos, el fuego se desplaza rápidamente a través de
las copas de los árboles, alcanzando temperaturas muy altas y destruyendo
el bosque.
El patrón de
incendios le ha dado a los bosques de Baja California un hermoso
aspecto de parques, debido a la estructura abierta de sus comunidades
vegetales; el mismo que tuvieron los bosques del sur de California
antes de que se iniciara un programa para controlarlos.
La Sierra de
San Pedro Mártir es un bosque muy especial, que ha estado prácticamente
libre de la supresión de incendios. Esto lo hace un lugar casi único
en el mundo que ilustra como son los bosques mediterráneos cuando
hay poca intervención humana. Por lo tanto, es necesario preservar
al ecosistema en su totalidad, incluyendo su forma característica
de descomposición de la materia, los incendios.
Con la consigna
de que el no-manejo es el mejor manejo de los incendios en ecosistemas
mediterráneos, los guardabosques, los usuarios y los científicos
lograrán conservar el carácter único de la Sierra de San Pedro Mártir,
ahorrar grandes recursos materiales y humanos al resto del país
y mantener un ecosistema ejemplar en el mundo.
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