Clave y nombre de la escuela: 02SGM00033 Secundaria General # 1 "18 de Marzo de 1938"
Responsable de Red:
Profr. Eduardo Joel Cabiedes Hernández
Grupo:
2º. Varios
Turno:
Vespertino
Correo electrónico:
sebs2@telnor.net
Incendios en Baja California Primavera 2000
Principal recurso forestal En nuestro estado de Baja California el principal recurso forestal es el matorral xerófilo.
Número de incendios Se han presentado 57 incendios forestales en este último año.
Tipo de incendios De suelo, de copa intermitente, de copa continua, y sin combustible
Superficie afectada

Se estima que las áreas devastadas, fueron generalmente, matorrales, pastizales y campos de cultivo.
Las superficies afectadas por tipo de vegetación 1994-1999:
Chaparral (76%)
Pastizal (20.5%)
Arbolado (2.7%)

Superficie afectada total del periodo 71,385.7 ha.

Causas del incendio

El mayor índice de propagación fue en el valle de Mexicali, el motivo es que en el mes de mayo se cosecha trigo y entre finales de mayo y junio se quema el resto.
Las causas fueron del efecto lupa, quema de parcelas.
a) actividades agropecuarias
b) intencionales
c) fogatas
d) fumadores
e) actividades silvícolas
f) otras causas
g) derechos de vía
h) otras actividades productivas

Consecuencias

La presencia de suelos devastados y millones de árboles quemados, y áreas verdes quedan como resultado de los incendios; además se presenta:

* La contaminación del aire
* Reducción de la belleza del paisaje
* Reducción de visibilidad para vehículos terrestres y aéreos
* Erosión del suelo
* Menor alimentación de mantos acuíferos
* El fuego puede matar animales silvestres
* Destrucción de materias primas forestales

Medidas preventivas Las medidas de prevención que se pueden usar son las siguientes:
no dejar fogatas prendidas, no tirar objetos reflejantes y seguir medidas de prevención.

Comentario

"Debido al gran daño que esto provoca, me veo en la necesidad de prohibir la peligrosa práctica de quemar los pastizales, muy difundida entre los indios, tanto cristianos como gentiles, ya sea en la vecindad de los pueblos o en los más remotos lugares; y aquellos que desobedecieren serán castigados''.
Don José Joaquín de Arrillaga, Capitán de Caballería, Gobernador Interino de la Alta y la Baja California, 1793.

Los incendios naturales son eventos que se presentan con frecuencia en praderas, matorrales, selvas y bosques y su impacto en la salud del ecosistema depende de su magnitud e intensidad. México, al igual que muchos otros países, gasta una cantidad importante de recursos económicos y humanos combatiendo incendios que pueden degradar la calidad del ecosistema e impacto negativo en la economía de los usuarios del ecosistema. Por lo tanto, es de gran importancia el conocer el papel del fuego en los diferentes ecosistemas del país.

El fuego en los ecosistemas mediterráneos.- Aquí sólo nos concentraremos en los ecosistemas mediterráneos de México, que se localizan en la parte norte central de la península de Baja California, donde el fuego es un elemento esencial.

Todo ecosistema tiene una fuente de producción de materia, en la mayoría de los casos la fotosíntesis llevada a cabo por las plantas que en él se encuentran. Esta materia es transformada de un organismo a otro a lo largo de su viaje por la cadena alimenticia, y es eventualmente descompuesta y reincorporada al suelo. Esta reincorporación es llevada a cabo por hongos y bacterias que trabajan mejor bajo condiciones de calor húmedo.

Los ecosistemas mediterráneos se caracterizan por estar asociados a una corriente marina fría y una masa de aire continental caliente; también, por inviernos húmedos y templados y veranos secos y calientes, el crecimiento de las plantas está limitado al invierno mientras los veranos se distinguen por una alta probabilidad de incendios. En estos ecosistemas la descomposición bacteriana es extremadamente lenta, pues la humedad y el calor no se presentan de forma concurrente. Las plantas presentan adaptaciones evolutivas tales como: una alta flamabilidad debido a sus aceites, que permiten que el fuego sea un elemento esencial en la descomposición de la materia.

El origen de las llamas.- Son necesarios tres elementos para que haya un fuego, el oxígeno presente en la atmósfera, una fuente de ignición, en la zona mediterránea de Baja California la gran cantidad de rayos que inciden sobre el área durante el verano, y, por último, el combustible, en este caso la materia vegetal se seca en el suelo del bosque, en el chaparral y en el matorral costero.

Los incendios naturales en el área mediterránea de Baja California son pequeños (unas 5 hectáreas en promedio) y autorregulables, esto da un mosaico de chaparrales y sotobosques de distintas edades al paisaje. Ya que estos sistemas crecen y maduran a una velocidad relativamente lenta, cualquier punto de estos ecosistemas se incendia en promedio cada 60 años, tiempo que tarda en acumularse suficiente biomasa para que el fuego se desplace dentro del parche. Una vez que el fuego llega a una zona mas joven deja de correr, pues el combustible, parte esencial del fuego ni está lo suficientemente seco ni tiene una densidad que permita al fuego desplazarse.

Supresión.- Desde finales del siglo pasado se suprimieron los incendios en California como práctica regular de manejo forestal dando como resultado: una mayor competencia entre las plantas por el agua y los nutrientes, lo que causa una alta mortandad de plantas debido al estrés. Además, esto genera un aumento en la incidencia de plagas, como el muérdago o el gusano descortezador, que disminuye el valor maderable del bosque; un peligroso aumento en la densidad de árboles en el bosque. Por ejemplo, la densidad de coníferas del Monte San Jacinto, California, es cinco veces mayor que en la Sierra de San Pedro Mártir, B.C., aunque los ambientes son similares. En condiciones de elevado calor, sequía y viento, la cantidad de combustible acumulado en California significa un alto riesgo de incendios catastróficos, que exceden las posibilidades de control y ponen en peligro la vida de habitantes, turistas y bomberos. En la última década, hemos presenciado trágicos ejemplos de eventos devastadores en el sur de ese estado del vecino país.

En contraste, por razones de accesibilidad y presupuesto, en Baja California no ha sido posible establecer un control efectivo de incendios. Esta práctica de supresión limitada es reciente: se inicia en la década de los setentas. En realidad se trata de un fracaso muy exitoso, ya que ha permitido conservar los ciclos naturales de incendios en nuestros bosques mediterráneos de coníferas. Sin embargo, existe el peligro de que en algún momento nos volvamos eficientes en la práctica de supresión de fuegos y con ello repitamos los errores cometidos por el Servicio Forestal de California.

Alternativas.- ¿Cuáles son las mejores opciones de manejo de incendios en Baja California? Los resultados de la investigación indican que lo ideal es dejar que se cumplan los ciclos naturales; es decir, se trata de NO evitar los incendios, permitiendo que ocurra lo que ha ocurrido por miles de años en los bosques y chaparrales de las regiones mediterráneas. En condiciones naturales, los incendios en estas regiones forman un mosaico de parches de vegetación quemados en diferentes años, lo cual limita el tamaño de cada uno de los incendios, debido a la falta de material combustible.

Un ejemplo de esto es el incendio ocurrido en junio de 1996, en un área relativamente cercana al Observatorio Astronómico en la Sierra de San Pedro Mártir, que no tuvo mayores consecuencias: fue superficial y consumió principalmente arbustos, pastizales y arboles jóvenes y pequeños. Este es el comportamiento típico del fuego en los bosques mediterráneos baja californianos, en los que la periodicidad de incendios mantiene una baja densidad de árboles, que impide que se presenten los incendios catastróficos de corona. En estos, el fuego se desplaza rápidamente a través de las copas de los árboles, alcanzando temperaturas muy altas y destruyendo el bosque.

El patrón de incendios le ha dado a los bosques de Baja California un hermoso aspecto de parques, debido a la estructura abierta de sus comunidades vegetales; el mismo que tuvieron los bosques del sur de California antes de que se iniciara un programa para controlarlos.

La Sierra de San Pedro Mártir es un bosque muy especial, que ha estado prácticamente libre de la supresión de incendios. Esto lo hace un lugar casi único en el mundo que ilustra como son los bosques mediterráneos cuando hay poca intervención humana. Por lo tanto, es necesario preservar al ecosistema en su totalidad, incluyendo su forma característica de descomposición de la materia, los incendios.

Con la consigna de que el no-manejo es el mejor manejo de los incendios en ecosistemas mediterráneos, los guardabosques, los usuarios y los científicos lograrán conservar el carácter único de la Sierra de San Pedro Mártir, ahorrar grandes recursos materiales y humanos al resto del país y mantener un ecosistema ejemplar en el mundo.