El código Morse fue inventado por Samuel Morse en 1838. Morse fue un inventor que abrió las comunicaciones a larga distancia durante la segunda mitad del siglo XIX.

El código Morse representa los caracteres de los alfabetos empleados tradicionalmente a través de 'puntos' y 'líneas' que corresponden a impulsos eléctricos que producen una señal acústica o luminosa de una cierta duración.

Tomando el punto como unidad, este tiempo de duración aproximadamente es de 1/25 seg. Siendo una línea el equivalente en tiempo a tres puntos. Los espacios entre letras son de tres puntos y entre palabras de 5 puntos.

El código Morse se implantó en muchos sitios desde la utilización de un aparato (otro invento de Morse) que funcionaba (y funciona), con la corriente eléctrica: el telégrafo.

Bajar la manecilla del telégrafo un breve instante (punto) produce dos chasquidos seguidos. Si se la mantiene abajo más tiempo (raya), los dos chasquidos son más espaciados.

El telegrafista aprende a distinguir los puntos y las rayas emitidos de este modo y, en consecuencia, a leer el código Morse. El mensaje recibido auditivamente se transcribía a mano con tinta y papel.

Posteriormente, la invención del télex desarrolló enormemente la capacidad de recepción y la del aparato con manecilla semiautomática,aumentó considerablemente el ritmo de emisión del Morse manual.

Tomás Alva Edison, en 1878 inventó el 'cuádruplex', sistema que permite que un solo hilo transporte simultáneamente hasta dos mensajes en un sentido y dos en el contrario. Creaba así 'líneas' suplementarias que no habían sido tendidas físicamente (se abarataba el proceso). Los emisores-receptores automáticos rápidos aumentaron aún más la capacidad de transporte de las líneas existentes.

Cuando el Morse se emite a mano, cada telegrafista tiene sus características: ligeras variaciones del largo de los puntos y las rayas, así como de los espacios entre las letras y las palabras. El operador que trabaja regularmente con otro le resulta muy fácil reconocer su estilo,
su 'mano'.

El código Morse es también conocido como el "lenguaje de la guerra", pues con él se transmitieron miles de mensajes desde un punto a otro durante la Primera y la Segunda Guerras Mundiales. Por esta razón se han documentado muchas historias, tanto de espionaje, como de rescate o de ataques, e incluso vidas de personajes, en las que el código Morse jugó un lugar muy importante. Por ejemplo, durante la Segunda Guerra Mundial eran anotados los diferentes estilos de emisión de los agentes secretos. De ese modo los enemigos de un bando podían capturar mensajes de los contrarios y así falsificar la información. Al engañar al enemigo lo hacían presa mucho más fácilmente, así que el código Morse fue un importante personaje que, muy posiblemente, cooperó a su modo con la derrota o la victoria de los distintos bandos en guerra.