Leonardo da Vinci (1452-1519)
Pintor, escultor, arquitecto, ingeniero y científico, uno de los grandes maestros del renacimiento. Su profundo amor por el conocimiento fue la clave tanto de sus descubrimientos artísticos como científicos. Sus innovaciones en la pintura determinaron la evolución del arte italiano durante más de un siglo después de su muerte; sus investigaciones científicas —sobre todo en las áreas de anatomía, óptica e hidráulica— anticiparon muchos de los avances de la ciencia moderna.     Leonardo nació el 15 de abril de 1452 en el pueblo toscano de Vinci, próximo a Florencia. Hijo de un rico notario florentino y de una campesina, a mediados de la década de 1460 la familia se instaló en Florencia, donde Leonardo recibió la más exquisita educación que esta ciudad. Hacia 1466 asistió al taller del pintor y escultor Andrea del Verrocchio. En 1482 se trasladó a Milán. La obra más importante del periodo milanés son las dos versiones de la Virgen de las rocas. De 1495 a 1497 trabaja en su obra maestra La última cena, pintura mural para el refectorio del monasterio de Santa Maria delle Grazie, Milán. Desgraciadamente, su empleo experimental del óleo sobre yeso seco provocó problemas técnicos que condujeron a su rápido deterioro hacia el año 1500. Leonardo también realizó otras pinturas y dibujos, escenografías teatrales, planos arquitectónicos y modelos para la cúpula de la Catedral de Milán.  
    En 1500 Leonardo retornó a Florencia. Durante su segundo periodo florentino, Leonardo pintó varios retratos, pero el único que se ha conservado es el de La Gioconda (1503-1506, Louvre, París), el retrato más famoso de toda la historia de la pintura, también conocido como Mona Lisa, al identificarse a la modelo con la esposa de Francesco del Giocondo que llevaba ese nombre, aunque se han barajado varias hipótesis sobre su verdadera identidad. Si algo merece destacarse de forma especial es la enigmática sonrisa de la retratada. Parece ser que Leonardo sentía una gran predilección por esta obra ya que la llevaba consigo en sus viajes. 
    En 1516 se traslada a Francia a la corte de Francisco I, donde pasó sus últimos años en el castillo de Cloux, cerca de Amboise, en el que murió el 2 de mayo de 1519.