Saturnino Herrán (1887 - 1918)

Originario de Aguascalientes, Saturnino Herrán, es una de las figuras más importantes de la pintura mexicana de las primeras décadas del siglo XX. Su carrera artística, corta como su vida, puesto que murió a los 31 años, se inició al ingresar a la Academia de San Carlos, en 1904. Ahí tuvo como maestro al pintor catalán Antonio Fabrés, quien lo puso en contacto con las corrientes que en aquel momento estaban en boga en Europa como el japonismo y el art nouveau.
Herrán combinó el dibujo y la pintura y experimentó con nuevas composiciones en las que resaltan el cuerpo, la piel y las facciones de personajes mestizos. Una de las características fundamentales de su obra es la plasmación de mitos occidentales a través de modelos indígenas y una mezcla fascinante entre lo prehispánico y lo moderno. El tríptico Nuestros dioses (hoy en el Palacio de Bellas Artes de la ciudad de México) suele considerarse su obra más importante, en la que trabajaba cuando, debido a un mal gástrico, murió en 1918.

Red Escolar, México 2006