El nombre de este país proviene
del vocablo “libertad”, ya que fue constituido por un grupo de antiguos
esclavos estadounidenses.
Si bien las costas
de lo que actualmente es Liberia ya eran conocidas por antiguos egipcios
y durante el siglo XV fueron colonizadas por holandeses, la historia de
este país comenzó en 1816 cuando una expedición estadounidense
exploró la región en busca de un nuevo hogar para los negros
liberados de la esclavitud. En 1821 establecieron un acuerdo con
los indígenas y en 1822 desembarcaron los primeros inmigrantes.
En 1847 Liberia se declaró independiente. Fue la primera república
africana que declaraba su independencia; sin embargo, las contradicciones
no tardaron en llegar: en este “país libre” se instauró
finalmente un régimen de esclavitud, ya que los esclavos liberados
se convirtieron en los explotadores de las tribus nativas.
La historia de Liberia
ha sido compleja. Ha sido gobernada por dictadores (como William
Tubman y William Tolbet) que favorecieron exageradamente la inversión
extranjera y ha padecido una larga guerra civil. Lo más triste
es que los ejércitos están formados por un gran número
de jóvenes y niños.
Liberia tiene una extensión
de 99,067 km2. Su capital es Monrovia,
la lengua oficial es el inglés y entre las religiones de sus pobladores
se cuentan las creencias tribales, la islámica y la cristiana.