Uno de los poetas más reconocidos de México. Su obra es muestra de rigor y síntesis intelectual. Sólo publicó dos libros: Canciones para cantar en las barcas (1925) y su obra más destacada y traducida a varios idiomas es el poema de largo aliento: Muerte sin fin , escrito en 1939. En este poema extenso se conjugan ideas y sentimientos en torno al amor, la vida, la muerte y Dios.

 De Canciones para cantar en las barcas, ofrecemos el siguiente ejemplo:      

 

¡Agua, no huyas de la sed, detente!...

¡Agua, no huyas de la sed, detente! Detente, oh claro insomnio, en la llanura de este sueño sin párpados que apura el idioma febril de la corriente.  

No el tierno simulacro que te miente, entre rumores, viva; no madura, ama la sed esa tensión de hondura con que saltó tu flecha de la fuente.  

Detén, agua, tu prisa, porque en tanto te ciegue el ojo y te estrangule el canto, dictar debieras a la muerte zonas;  

que por tu propia muerte concebida, sólo me das la piel endurecida ¡oh movimiento, sierpe! que abandonas.