Este
20 de junio de 2004 se celebra el cuarto Día Mundial de los Refugiados,
por tal motivo se organizan en todo el mundo conferencias, representaciones
teatrales de calle, conciertos y actos de homenaje y respeto.
Esta
fecha conmemorativa tuvo su origen en el Día de los Refugiados
en África. En el año 2000, la Asamblea General de la ONU
decidió que, a partir del año 2001, ese mismo día,
el 20 de junio, sería el Día Mundial de los Refugiados
como expresión de solidaridad hacia África, continente
que actualmente alberga la mayor población refugiada del mundo.
Los
propósitos de esta celebración son, en primer lugar, sensibilizar
al mundo sobre el infortunio que padecen los refugiados y desplazados,
así como recordar la situación de los refugiados «olvidados»,
desde la perspectiva personal tanto como colectiva. Incluyendo el hecho
mismo de que los Estados cumplan su obligación de proteger a
refugiados y desplazados.
El
Día Mundial del Refugiado es un homenaje a la fortaleza de espíritu
y al valor de los refugiados del mundo, y por esto debería ser
una verdadera celebración. Debemos celebrar el valor y las contribuciones
extraordinarias de los refugiados en el pasado y en el presente.
Es
una fecha para pensar en cada refugiado como persona, en que cada uno
de sus días es un día de refugio, no un día cotidiano.
Además,
es una oportunidad de reconocer las contribuciones que hacen los refugiados
al país que los recibe; quienes aportan su cultura, tradiciones,
comida, música, formas diferentes de resolver situaciones, de
pensar, con lo que enriquecen al país de asilo.
La
política de refugio en México siempre ha sido positiva
y abierta para recibir a los refugiados. Muchas personas a lo largo
de la historia, han buscado refugio en este país; en la actualidad,
México recibe personas originarias de África, Asia, América
y Europa que viven en diversas ciudades del país.
Un
ejemplo de la solidaridad de México es la presencia de decenas
de miles de refugiados guatemaltecos y salvadoreños que llegaron
a México en la década de 1980 huyendo de la guerra en
Guatemala y El Salvador y se asentaron en Campeche, Chiapas y Quintana
Roo. La mayoría de estos refugiados regresaron a Guatemala tras
la firma de los acuerdos de Paz. Muchos de los que decidieron quedarse
en México adquirieron la nacionalidad mexicana después
de vivir por varios años en México.
Este
año, el Día Mundial del Refugiado está dedicado
a la búsqueda de soluciones duraderas para los refugiados, con
el lema: "Encontrando un hogar", a través de la integración
local, que consiste en ayudar a las personas refugiadas a valerse por
sí mismas e integrarse en su lugar de residencia o de primer
asilo. Esta solución es la más conveniente cuando no hay
condiciones para que las personas refugiadas puedan regresar a su país
de origen ni tampoco existe la posibilidad de ser reasentadas en un
tercer país.
En
México celebraremos el Día mundial del Refugiado con el
Segundo Festival Artístico, donde buscamos compartir el interés
por la situación de las personas refugiadas y la preocupación
porque la violencia, la injusticia y la discriminación ocasionan
que millones de personas busquen refugio en otros países; pero
también celebramos la solidaridad como respuesta a las circunstancias
por las que atraviesan estas personas. Sobre todo, es una oportunidad
para acercarse a conocer a las personas refugiadas y sus ricas culturas.
El
“Segundo Festival Artístico-Cultural del Día Mundial
del Refugiado” se realizará el domingo 20 de junio a partir
de las 12 hrs. en el parque “Ramón López Velarde”
localizado frente al Centro Médico Siglo XXI y a un costado de
Pabellón Cuauhtémoc, en la ciudad de México (estación
del metro Centro médico, salida Multifamiliar B. Juárez).
El lema de esta festividad es: “México, una
casa para los refugiados”. En dicho Festival habrá
actividades para niños y público en general; música,
artesanía, comida y exposiciones sobre diversos países.