Desde
tiempos ancestrales y en todas las civilizaciones, la dualidad vida-muerte
ha estado relacionada al inconsciente colectivo, al pensamiento filosófico,
y a un sinnúmero de ritos de distinta índole. En nuestro
país, como es sabido, hay una relación peculiar entre
la vida y la muerte, que ha pasado tanto a la tradición popular
(corridos, ofrendas, grabados y caricaturas) como a la expresión
artística.