"Volví, nunca partí. Alejarme sólo fue una forma de quedar aquí para siempre"


José Ángel Valente, uno de los más importantes poetas contemporáneos nació en Orense, ciudad de Galicia, en España el 25 de abril de 1929. Poeta con marcadas influencias de los poetas místicos y metafísicos, admirador de San Juan de la Cruz, ejercitó también el ensayo y la prosa poética.

En sus obras encontramos temas históricos, políticos y biográficos, con preocupado acento hacia los explotados y el mundo exterior. A los 18 años publicó su primera obra: Romance de Fisterre y a lo largo de su trayectoria ganó dos veces el premio de la Crítica; el primero en 1960 por su obra Poemas a Lázaro y el segundo en 1980 por Tres lecciones de tinieblas. Antes, en 1955 obtuvo el premio Adonais y en 1988 fue galardonado con el premio Príncipe de Asturias. Los estudiosos de su obra han catalogado a Las palabras de la tribu (1971) uno de los ensayos literarios más bellos que se han escrito.

Eterno inconforme y rebelde, abandonó su patria en plena dictadura militar franquista en 1954 y fue juzgado en 1972 por el régimen de Francisco Franco en un Consejo de Guerra, por "supuestas ofensas" hacia el Ejército de su país, referidas en su cuento El uniforme del general, incluido en el libro El número trece; aunque Valente en ese entonces se encontraba residiendo en Ginebra, Suiza.

Valente también trabajó para la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y para el organismo destinado a la cultura y la educación la UNESCO y su última obra literaria fue Nadie, primera parte de un poemario que dejó inconcluso, pues este gran autor falleció el 18 de julio de 2000 en una clínica de Ginebra tras una larga y dolorosa enfermedad.

José Ángel Valente se alejó para quedarse siempre.

Esta es su obra publicada y que te invitamos a conocer:

Poesía: Romance de Fisterre, A modo de esperanza, Poemas a Lázaro, Punto cero, Interior con figuras, Material memoria, Tres lecciones de tinieblas, Mandrola, El fulgor, Al dios del lugar.
Prosa: Número trece, El fin de la edad de plata, Nueve enunciaciones.
Ensayo: Las palabras de la tribu, Ensayo sobre Miguel de Molinos; y La Piedra y el centro.

 

Homenaje a Rosalía de Castro

Se fue en el viento,
volvió en el aire.

Le abrí en mi casa
la puerta grande.

Se fue en el viento.
Quedé anhelante.

Se fue en el viento,
volvió en el aire.

Me llevó adonde
no había nadie.

Se fue en el viento,
quedó en mi sangre.

Volvió en el aire.



El bosque
To a green thought in a green shade. Andrew Marvell

El espesor del bosque
su verde luz oscura,
la voz que llama adónde,
el borde, el límite
donde comienzan los senderos
que a su vez se entrecruzan
y se anulan hasta el súbito claro, repentino
lugar de un dios
que aquí se manifiesta
¿cuál dios?,
podríamos hacer en él nuestra morada,
en esta claridad,
al menos hasta el tiempo de las lluvias
para identificar aún nuestro camino
en la hierba pisada, para qué, jamás
podríamos volver, pues los senderos
se cruzan infinitos en el bosque,
me llama el bosque todavía
y la naturaleza madre me reduce,
me asume en sí, me devuelve a la nada.


José Ángel Valente