Como aparecio la gente en el mundo



Tomado del libro Hijos de la Primavera: vida y palabras de los indios de América; F.C.E., México 1994 pág.44
Coordinador: Federico Navarrete Linares.
Adaptación: Elisa Ramírez.
Ilustrador: Felipe Dávalos.


Todas las cosas que hay sobre la Tierra aparecieron cuando el Señor Tlalocan ordenó que todo brotara y reverdeciera. Las montañas se pintaron de verde con las yerbas tiernas y aparecieron todos los animale s.

-¿Quién va a utilizar tanta riqueza? ¿Quién podrá terminarla? -se preguntaba el señor Tlalocan.

Todo se quedaba igual, nada menguaba. El señor Tlalocan hizo entonces dos seres con más entendimiento, para mandar sobre lo que ya estaba; el hombre usaría el mundo y la mujer haría el nido y en todo le ayudaría. Eso decidió el Señor Tlalocan cuand o los puso sobre la Tierra.

Los dejó allí y luego los espió. Solamente andaban como sombras, no se hablaban ni se acercaban uno al otro.

-¿Qué haré? -se preguntaba.

Les puso varias trampas para hacerlos hablar entre sí. Nada. Por fin dio con la solución: Juntó un puñado de piojos y los dividió en dos partes. Echó una en la cabeza del hombre, la otra en la de la mujer.

­¡Ahora sí! Entre las pocas cosas que no puede hacer una persona sola está despiojarse.

El hombre y la mujer comenzaron a rascarse y rascarse. Se comenzaron a espulgar uno al otro. Y como eso toma tiempo, se pusieron a platicar de corazón.

Así se unieron el hombre y la mujer y de el los nacimos todos los que estamos en esta tierra.