Para cuidar un ni&o mexica



Tomado del libro Hijos de la Primavera: vida y palabras de los indios de América, F. C. E.,México, 1994, pág. 126
Coordinador: Federico Navarrete Linares.
Adaptación: Federico Navarrete Linares.
Ilustrador: Susana Abundis.


Los antiguos mexicas tenían las siguientes creencias sobre la manera en que debían cuida a los niños pequeños:

Los padres prohibían a sus hijos acercarse a los postes. Decían que los que se arrimaban a los postes se hacían mentirosos, porque los postes son mentirosos y se lo pegan a los que se ponen junto a ellos.

A la hora de comer, un niño no debía beber agua u otra bebida antes que sus hermanos mayores y sus padres hubieran bebido. Si lo hacía, decían que no crecería y que se quedaría enano.

Al nacer un niño varón, guardaban su ombligo. Más tarde, sus padres se lo daban a algún comerciante que fuera a tierras lejanas, para que lo enterrara en algún lugar muy conocido y de buena fama. Y cuando el comerciante regresaba les contaba en qué población lo había enterrado y entonces el nombre de esa población servía también como un segundo nombre del niño.

También solían enterrar los ombligos en los campos de batalla, para que los niños fueran guerreros valientes.