Uniditos de la mano
siempre sonriendo van
los niños de Fortunata
que luchan por la igualdad.
Fortunata de los Niños siempre estaba riéndose, y sus ojitos pillos brillaban como las gotas de rocío en las hojas de mañanita. Siempre vestía de verde.
Todos los niños la buscaban para que les contara cuentos.
Los que más le pedían eran:-El de la jicotea que bailaba porque tenía cintura.
-El del zunzún que vivía dentro de una toronja.
-El de los niños vietnamitas sembrando arroz mirando al cielo.
-El de los muchachos que el mar manchaba de azul.
-El del lucero caminante que se posaba en la copa de los árboles.
-El de la muñequita negra.
-El del chinito Tilín que gritaba cuando le pisaban la sombra.
-El de los enanitos que vivían en la playa en una choza de coral.Dicen que nadie como ella para contar cuentos y que guardaba miles en la memoria. Que los niños no sentían el paso de las horas, y se quedaban extasiados ante sus cuentos como ante un jardín de caramelos maravilloso. Que cuando los niños no estaban sentados a su alrededor escuchándola, la seguían a todas partes tirándole del vestido.