Algunos autores no están de acuerdo en que la enseñanza de las matemáticas a través de la resolución de problemas resuelva todos los problemas de enseñanza de las matemáticas.

Realice la siguiente lectura Gómez Chacón, Inés María. Matemática emocional. Los afectos en el aprendizaje matemático. Ed. Narcea. Madrid, 2000.


Dimensiones del estado emocional del alumno al resolver problemas
Especificamos algunas características o dimensiones del estado emocional del alumno al resolver problemas en el ámbito de la instrucción matemática: magnitud, dirección de la emoción, duración, nivel de conciencia y de control del estudiante, afecto local y global, escenarios simples y complejos.


Magnitud y dirección
Las influencias afectivas en resolución de problemas varían en su intensidad (o magnitud) tanto como en su dirección (positiva o negativa). Los estudiantes expresan como reacciones más comunes la frustración, al emprender algo en serio, una reacción que es normalmente intensa y negativa; y otras positivas como el ¡ajá!, percibida de forma también intensa. Otras reacciones ante los problemas, tales como el agrado o la simpatía porque tienen aplicación al mundo real, parecen menos intensas que la frustración o la satisfacción.


Duración
Las reacciones emocionales en resolución de problemas son especialmente intensas, pero de duración relativamente corta. Los estudiantes mantienen dificultades en resolución de problemas si sus reacciones son intensas y negativas: tienden a abandonar y así pretenden reducir la magnitud de su emoción. Los estudiantes que perseveran parecen oscilar alternativamente entre emociones positivas (cuando sienten que han progresado) a emociones negativas (cuando sienten que se han bloqueado). En cada dirección la magnitud puede ser bastante grande.


Nivel de conciencia
Habitualmente los alumnos no son conscientes de las emociones que les influyen en el proceso de resolución de problemas. La falta de conciencia está estrechamente relacionada con la noción de capacidad de procesamiento limitada y de memorias a corto plazo. Aunque los estudiantes puedan percibir su reacción emocional, su conciencia puede no ser manifiesta. Por ejemplo, una interrupción en un plan de resolución de un problema puede causar frustración y el alumno puede reducirla retomando el problema y marcando una nueva meta, o realizando un plan diferente que no se vea interrumpido. Los resultados obtenidos en la observación de los estudiantes, pusieron de manifiesto que la reducción de la frustración ocurre rápidamente, siempre de manera automática, y sin ser los estudiantes realmente conscientes de este proceso. Si el alumno al resolver problemas es consciente de sus reacciones emocionales, puede mejorar su habilidad para controlar sus respuestas automáticas en resolución de problemas y lograr un mayor éxito.


Nivel de control
Los estudiantes pueden sentir mayor dificultad para controlar algunas emociones. Por ejemplo, al sujeto que experimenta profundo miedo ante la resolución de problemas le puede costar trabajo tenerlo bajo control. No obstante, muchas de las reacciones emocionales típicas en resolución de problemas pueden ser fáciles de controlar. Cuando un alumno comprende que la resolución de problemas involucra interrupciones y bloqueos, puede percibir su frustración como una parte habitual en la resolución y, no como una señal que induzca el abandono del problema. Del mismo modo, los estudiantes pueden aprender que la alegría que les produce el descubrimiento de una solución no debe provocar el relajamiento, y en esa situación es importante continuar con otra tarea. Esta perspectiva de las emociones posibilita que el alumno aprenda a revisar soluciones y a buscar otras más elegantes y aproximaciones alternativas. Muchos de los modelos de instrucción en resolución de problemas pretenden que los individuos traten de conocer sus procesos cognitivos y elijan estrategias más efectivas que la de ensayo y error. De la misma forma, la instrucción en cuestiones afectivas puede ayudar a los estudiantes a controlar sus reacciones emocionales de frustración y alegría en resolución de problemas.


3.2 Conteste el siguiente cuestionario.

1. ¿Con cuál de los planteamientos coincide usted?

2. ¿Con cuál de los planteamientos difiere?

3. Podría definir de manera más precisa cuáles fueron sus emociones al resolver el problema?


3.3
Intercambie el cuestionario y sus reflexiones con su pareja con copia a su coordinador.

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