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Hacia
un enfoque comunicativo
De
los libros de Lengua Nacional a los libros de Español. Breves
consideraciones*
No
puede hablarse de los nuevos materiales educativos sin aludir
a sus predecesores. Es muy interesante valorar los anteriores
libros de texto, elaborados veinte años atrás en la historia educativa
de México. Hacia el año 1972 se implantaba en México una de las
reformas pedagógicas que cambiarían radicalmente los libros de
maestros y alumnos. Se abandonaban los "libros de la patria"
y se distribuían por todo México, los nuevos libros de la SEP,
"a todo color". Ahora, en plena década de los años noventa,
y como producto de la modernización educativa, se proporcionan
nuevos libros, con cambios sustantivos en la forma y el contenido.
Sin embargo, estos materiales no tendrían sentido sin aproximarse
a algunas cuestiones de los libros de texto en México.
En
lo que se refiere a los libros de Español, cabe resaltar que en
las décadas de los años sesenta y ochenta, los libros tuvieron
reformas parciales y totales: como en el caso del libro de tercero
de lecturas y ejercicios, que se cambió por completo. Estos libros
de Español sustituyeron a los anteriores de "la patria";
y una de las características principales fue la enseñanza de la
gramática, la cual se orientó a la enseñanza de las nociones lingüísticas.
Además se incrementaron notoriamente los textos literarios introducidos
por los libros. En cuanto a la escritura se cambió la letra cursiva
(así llamada en la época), por la letra llamada script.
En
la década de los años noventa se han vuelto a renovar los libros
de texto. Ahora con una peculiaridad importante y es que son producto
del Concurso para la Renovación de los Libros de Texto Gratuitos.
En este año lectivo 93-94 los niños de México cuentan con dos
nuevos libros para el aprendizaje del español. Estos libros son
para los grados tercero y quinto. En la segunda fase de este Concurso
se ha convocado para la celebración de los libros de Español para
el primero y segundo grados, el cuarto y el sexto grados. Aproximémonos
al enfoque de la asignatura y los contenidos de los libros de
tercero y quinto, para observar algunos cambios relevantes en
la enseñanza del Español en la primaria.
Acerca
del enfoque educativo
Una
de las novedades curriculares en la enseñanza del Español, es
la de propiciar una serie de "situaciones comunicativas"
para que el alumno se exprese de manera natural y espontánea en
distintos contextos. Estas situaciones comunicativas están dadas
muchas veces por el programa como parte de los contenidos; sin
embargo, lo medular se encuentra en la metodología de la asignatura.
Es decir el alumno aprenderá a hablar, hablando, a escribir, escribiendo,
y a leer, leyendo. Esto bajo situaciones y exigencias de verdadera
comunicación. Estas finalidades no se logran sino a través de
una práctica regular de los distintos usos de la lengua hablada
y escrita. Esta intención tienen los libros de la SEP. No todo
es labor del maestro en cuanto a manejo del Programa, también
cuenta en el aprendizaje la calidad de los materiales que han
de usar los alumnos. Se concibe al libro de Español como el medio
autosuficiente en sí mismo para garantizar la adquisición del
conocimiento, el desarrollo de habilidades y actitudes de hablante,
así como la capacidad de expresarse por escrito y en forma oral
en cualquier contexto o situación comunicativa.
El
tratamiento de los cuatro ejes de la asignatura: lengua hablada,
lengua escrita, recreación literaria y reflexión sobre la lengua
Antes
de puntualizar sobre los contenidos y tratamientos de los libros
de texto, es conveniente señalar que el currículo de la asignatura
se articula sobre cuatro ejes básicos. Así, detrás de un sólo
ejercicio o actividad se da tratamiento a más de uno de los ejes.
En esta combinación de los contenidos de los ejes está el éxito
de los libros de Español, ya que no deben tratarse en forma aislada
ni lineal ninguno de los ejes. Dentro de la lengua hablada se
van dosificando desde las formas más elementales de comunicación
entre los niños (las intuitivas), hasta las más formales, en las
que se requiere de saber hablar, escuchar e intervenir oportunamente.
En este espacio curricular se han notado algunos contenidos con
la comunicación no verbal, como apoyo a la lengua. Por lo que
respecta a la lengua escrita, al igual que la hablada, se van
dando elementos suficientes para que el alumno pueda expresar
desde ideas sencillas hasta pensamientos completos; todo esto
con la práctica del vocabulario que se requiere para las distintas
situaciones comunicativas. En el eje de recreación literaria se
tratan fragmentos tradicionales y populares, así como versiones
y piezas de la literatura universal. Se aprecia muy bien la relación
de los ejes de la lengua. La reflexión sobre la lengua, como su
nombre lo indica, apunta a factores de tipo práctico más que teórico;
es decir, los alumnos, a través de las habilidades metalingüísticas,
van desarrollando e infiriendo los conceptos y reglas de la lengua.
Se ha cuidado que los libros estén descargados de una normativa;
clásica en los libros y manuales de Español.
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