José Martín Díaz Vázquez.
Edad:11 años.
En 1947 visité un país maravilloso. Fue la India. ¡Qué bello era! Pero estaba algo devastada por los enfrentamientos con Inglaterra. Al principio me sentí confundido. Un día llegué en mi bicicleta a un salón. Ahí se encontraban dos hombres; uno joven con sombrero árabe y el otro era viejo, pelón y muy flaco. Ambos discutían algo, pero yo no entendía. No parecían advertir mi presencia. Después de un rato se levantaron y el viejo me vio y dijo;
- ¿Quién está ahí?
Me apresuré a buscar la salida, pero la puerta estaba cerrada.
Entonces dijo el joven; ¡Alto!
Me paralicé.
- ¿Qué haces aquí?, prosiguió. ¿No eres inglés verdad?
- No, -le respondí. Llegué aquí en mi bicicleta desde la estación del tren.
-¿Quiénes son ustedes?-Yo soy Mohandas Gandhi -dijo el viejo- y él es mi colega Nehru. Los ingleses invadieron nuestro país y han cometido injusticias. Nosotros luchamos, aunque sin armas, por la independencia de la India. ¿Te unirías a nosotros?
- Sí, dije.
-¡Pero si ni siquiera es indio! -dijo Nehru.
- ¿Y qué? -dijo el viejo.Nehru no supo que decir. Inmediatamente salimos y mis nuevos amigos me llevaron con ellos en el tren rumbo a la ciudad.
-Estamos en Dehli, dijo Gandhi.
Llegamos a un auditorio repleto de gente. El Mahatma apareció y todo el mundo aplaudió-Estamos aquí reu... - ¡Bang!
Gandhi recibió un balazo y cayó al suelo. Nehru y yo lo levantamos, le sacamos la bala y lo llevamos al hospital. Le pregunté a Nehru qué iba a decir Gandhi. Me respondió que diría que la India ya era independiente.Entonces le pedí que cuidara a Gandhi y yo pronuncié el discurso. Cuando terminé, regresé al hospital. Gandhi y Nehru me recibieron y me dieron las gracias.