![]() |
El
cerro encantado Narración
|
| Hace
muchos años pasaban unos leñadores allá por el cerro
de San Juan y escuchaban unas campanas que llamaban a misa. Ellos se quedaron
admirados porque en aquel lugar no se encontraba ninguna iglesia. Se quedaron
atentos y escucharon la segunda llamada. Entonces empezaron a buscar de
dónde venían las campanadas; rodearon el cerro, y cuál
va siendo su sorpresa que de repente, "cerquita" de ellos se abre una cueva
en el momento en que se oía la última llamada. Entraron hasta
el fondo de la cueva y encontraron una iglesia. Todos se quedaron escuchando
la misa; pero uno de ellos, al acordarse que no había amarrado sus
burros, se salió; pero a la pasada, cortó una naranja de
los naranjos que estaban cargaditos a la entrada de la
iglesia. Cuando ya estaba afuera vio que aquella naranja era de oro. Lueguito quiso regresar, pero con lo que se encuentra es que ya estaba cerrada la entrada de la cueva. Sus compañeros quedaron encantados, como sonámbulos, por no haber salido antes de que se acabara la misa. Esta es una leyenda de muchos años atrás, pero hasta la fecha todavía la cuentan los viejos, y cada 24 de junio se oyen las campanas en el cerro. |
| Diseño e ilustración: Annabel Castro Meagher |
