Los olmecas fueron los
primeros en construir centros ceremoniales como
En ese
lugar abundaban: monos, tlacuaches, jabalíes, iguanas, faisanes,
guajolotes, venados, jaguares y muchos animales más. Los olmecas
consideraban al jaguar una criatura sagrada y lo relacionaban con el mundo
oscuro, frío, nocturno y húmedo de la tierra. Asimismo, lo
asociaban con las cuevas y el ejercicio del poder. El jaguar era la principal
figura religiosa, lo veneraban porque para ellos representaba los misterios y
peligros de la selva, así como la fuerza para vencer los
obstáculos de vivir en ella.
Los olmecas, o
"habitantes del país del hule", formaron la primera gran
cultura mesoamericana y alcanzaron un gran desarrollo; llevaban y traían
diferentes mercancías para intercambiar, entre ellas el hule de Tabasco
y Veracruz. A partir del comercio y las expediciones, muchos avances de los
olmecas se extendieron por toda Mesoamérica, en lugares apartados como
Guerrero, el Valle de México, Oaxaca y la zona maya. Al pasar por otras
comunidades, enseñaban lo que ellos sabían, por lo que se le
reconoce como "Cultura Madre", pues las demás basaron parte de
su desarrollo en ella.
Gracias a
los ríos de su área geográfica los olmecas desplazaron sus
productos con facilidad. Las enormes piedras que utilizaron para sus esculturas
y edificios eran deslizadas sobre balsas por medio de las corrientes. Los
olmecas desarrollaron una relación comercial muy estrecha con el valle
de Oaxaca, la cual fortaleció a las elites zapotecas y facilitó
el desarrollo de Monte Albán.
Los olmecas fueron
agricultores, comerciantes, artistas y grandes constructores. Trabajaron el
barro y la piedra. Tallaban desde pequeñas figuras de jade hasta enormes
cabezas de piedra, de más de dos metros de altura, esculpidas en rocas
que traían de muy lejos. El ajuar doméstico incluía
vasijas de cerámica, metates de piedra, petates, canastos y telas para
vestir, elaboradas con hilos de algodón o de fibras ásperas como
las de la lechuguilla o la yuca.
La población vivía en aldeas en torno al centro ceremonial dentro
del cual residían los sacerdotes y gobernantes con sus familias. Los
monumentos olmecas son impresionantes. Los olmecas crearon los principios de un
urbanismo ceremonial, iniciaron el desarrollo del calendario con los
conocimientos astronómicos que lo fundamentan y establecieron una
escritura figurativa. Se piensa que ellos iniciaron los conocimientos de la
numeración, del calendario y de la escritura, como se observa en varios
de sus monumentos y esculturas.
La sociedad estaba compuesta
por distintos grupos; mientras unos cultivaban, otros gobernaban u organizaban
ritos para el culto a los dioses. Las necesidades de aquella sociedad
estratificada hicieron necesario que algunos administraran la
producción, impulsaran el comercio y dirigieran las obras monumentales. Los
individuos que dirigían los servicios religiosos conjugaban asimismo el
poder político pues poseían conocimientos esenciales sobre el
calendario y el momento preciso de la siembra.
Entre los
años 500 y