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"Una de
las curiosidades de la topología es la cinta de Möbius, que
se construye muy fácilmente. Tómese un rectángulo
de papel, alargado, ABCD como se muestra en la figura 1, désele
media vuelta y únanse sus extremos de manera que C caiga en B y
D en A como se muestra en la figura 2.
figura
1
figura
2
Esta es una
superficie de un solo lado y si un pintor conviniese en pintar solamente
un lado de la misma, su gremio se interpondría, puesto que
al pintar un lado estaría en realidad, pintando ambos lados.
Si la faja no hubiese sido torcida antes de pegar los extremos, hubiera
resultado un cilindro, que es, evidentemente, una superficie de dos
lados. Sin embargo, la media vuelta eliminó uno de los lados.
¿Increíble? Usted puede convencerse de ello. Trace una línea
recta a lo largo del centro de la cinta, continuándola hasta volver
al punto de partida. Separe ahora los extremos de la cinta y verá
que ambos lados han sido recorridos por la línea recta aun
cuando, al trazarla, usted no cruzó ninguno de sus bordes. Si usted
hubiese seguido este mismo procedimiento con un cilindro, habría
tenido que cruzar sobre el borde para pasar de un lado al otro.
Aunque todos los dictados del sentido común indican que la cinta,
con la media vuelta, tiene dos bordes que le sirven de contorno, hemos
demostrado que sólo tiene uno, por cuanto dos puntos cualesquiera
de la cinta de Möbius pueden ser unidos con tan sólo partir
de un punto y trazar la trayectoria hasta el otro sin levantar el
lápiz o sin atravesar con él, borde alguno.
Hay
mucho de divertido e interesante en confeccionar esta cinta. Cuando usted
haya estudiado las propiedades descritas, córtela por la mitad
con un par de tijeras, a lo largo de una línea trazada por el centro.
¡El resultado será sorprendente! Y usted puede continuar,
doblando y cortando algunas veces más, para obtener nuevas sorpresas..."
Tomado del libro:
Kasner E. Y Newman
J. Matemáticas e Imaginación. Ed. CECSA. México,
1972.
Páginas transcritas: 225 a 227.
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