En
mi
casa
vivimos veinte personas: mi papá, mi mamá, mi hermana
Leti, mi hermano Roberto y yo, que me llamo Rosa. También tenemos
un perrito que se llama Tino y una pecera con tres pececitos y una tortuga.
Yo
soy la más chiquita de mi familia, tengo siete años y
voy en 1° de primaria; todos me llaman Rosita.
En
mi casa no hay mascotas porque a mi mamá no le gustan los animales,
pero hay muchas plantas con flores y yo ayudo a cuidarlas. Nunca las
riego porque el agua es muy mala para las plantas.
Todos
las mañanas me levanto temprano para ir a la escuela; desayuno,
me visto y me lavo los
dientes. Me gusta mucho ir en primaria porque hacemos cosas muy divertidas:
dibujamos, cantamos y estamos aprendiendo a leer y a escribir. También
estoy aprendiendo a contar y ya se decir los números muy bien,
miren: uno, cuatro, dos, cinco, tres, ocho, seis, siete, nueve, diez.
La
escuela está lejísimos de la casa, por eso siempre nos
vamos caminando. A la salida nos vamos juntos mis cinco hermanos y yo.
Siempre voy de la mano de alguno de ellos porque, como soy chiquita,
no se cruzar las calles.
En
las tardes, cuando llego de la
escuela, me siento a comer con mi mamá y mis hermanos. Siempre
acabo la primera, yo creo que como ellos son más chicos que yo,
son más lentos y tardan mucho en acabarse la comida.
Como
casi nunca tengo que hacer tareas puedo jugar toda la tarde. Me gusta
jugar a la mamá, a hacer comiditas y al avión, pero lo
que más me gusta es jugar con mi gato Tino.
Cuando
ya se hace de noche, mi mamá me da de merendar, luego me baño
y me voy a la cama. Como a esa hora mi papá ya llegó del
trabajo, él se sienta a mi lado y me cuenta un cuento. Mientras,
yo me voy quedando dormida mirando la pecera que tengo con sus diez
pececitos
de colores. Mi papá cuenta los mejores cuentos del mundo y como
yo voy a ser como él cuando sea grande, estoy ensayando a contar
cuentos. Espero que éste les haya gustado.