Sexto de primaria

En general, estamos acostumbrados a que las palabras de cualquier idioma siguen ciertas reglas; en particular las del español. Por ejemplo, que casi todas las que son de género femenino terminan con a, o que aquellas que terminan en s son plurales. Pero en todos los idiomas hay excepciones. Te retamos a encontrar algunas.

•  Piensa en un nombre, de hombre o mujer, que no tenga ninguna de las letras que tiene el nombre CARLOS, es decir, que no tenga ninguna letra “C” , ni “A”, ni “R”, ni “L”, ni “O”, ni “S”, y una cosa más, no se valen hipocorísticos como Pepe o Bety.

•  Piensa en una palabra de género masculino que termine con letra “a”.

•  Ahora en una de género femenino que termine con la letra “o”.

•  Piensa en una palabra que no sea verbo y que termine en “er”.

•  Ahora en una que no sea verbo y que termine en “ir”.

•  Piensa en una palabra que termine en “s”, pero que no sea plural.

•  Piensa en un nombre de mujer que termine con la letra “o”.

•  Piensa en un nombre de hombre o mujer que contenga todas las vocales.

•  También en el nombre de algún animal que contenga todas las vocales.

•  Piensa en una palabra que tenga cuatro consonantes juntas.

Esta pequeña reflexión es para aquellos que se preguntan qué hacen estos retos en la sección “Matemáticas sin números”. Empecemos por el principio. Todo este tiempo hemos procurado fomentar la idea de que las matemáticas son más una forma de pensar que una forma de hacer.

La mejor manera de resolver problemas es haciéndolo desde una perspectiva matemática:

  • leer el enunciado
  • analizar los elementos que tenemos a nuestra disposición
  • ver cómo estos elementos pueden ayudarnos a resolver nuestro problema
  • desarrollar una estrategia o plan de acción
  • darnos cuenta de que puede haber más de un camino a la solución y de que la solución puede no existir o no ser única
  • y al final comparamos las distintas soluciones y escogemos la mejor

Eso es justamente lo que se hace cuando se intenta resolver un problema como éstos. Primero echamos un clavado al lago de nombres y palabras que sabemos. Escogemos uno y analizamos si cumple las condiciones del problema. Si las cumple, hemos encontrado una solución. Si no, escogemos otro nombre o palabra. Y repetimos este proceso hasta que encontramos una solución que nos satisface, justo como pasa en el proceso científico.

Pensar en palabras tal vez no tenga mucho que ver con las matemáticas, pero pensarlas con restricciones y en forma ordenada, sí.

Soluciones

Éstas son sólo algunas respuestas que hemos encontrado nosotros.

•  Edith, Judith
•  El paracaidista
•  La mano
•  Cráter, Suéter
•  Mártir
•  El compás
•  Consuelo, Rocío, Amparo, Rosario
•  Eustaquio, Aurelio
•  Murciélago
•  Instrucción, construcción, obstrucción


 


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