|
El nombre completo de este matemático
iraquí que vivió del año 980 al 1037 es:
...........
No, mejor primero tomen aire, así,
inspiren, no lo suelten...ahora sí:
Abu Mansur Abr al-Qahir ibn Tahir
ibn Muhammad ibn Abdallah al-Tamini al-Shaffi al-Baghdadi.
¿Qué tal? ¿Se
imaginan a su mamá cuando tenía que regañarlo?:
¡Abu Mansur Abr al-Qahir ibn
Tahir ibn Muhammad ibn Abdallah al-Tamini al-Shaffi al-Baghdadi¡
¿por qué dejaste tirada tu ropa?
Por suerte para todos, a este genial
hombre se le llama siempre Ibn Tahir.
De la última parte de su nombre
(al-Baghdadi) sabemos que nació en la ciudad de Bagdad, que hoy
es la capital de Irak, aunque vivió muy pocos años ahí.
Como había nacido en una familia
con mucho
dinero, desde muy joven se dedicó a viajar con su
padre. Durante todos los viajes que hizo pudo conocer a muchos matemáticos
y comprarse libros para estudiar aritmética y álgebra y
así se volvió un apasionado de las matemáticas. De
hecho gracias a sus escritos sabemos que leyó al gran matemático
árabe Al-Jwarizmi y que de él aprendió álgebra.
Ibn Tahir fue más que un gran
matemático, un excelente maestro. Durante muchos años se
dedicó a enseñar matemáticas a quien quisiera aprenderlas
y como nunca necesitó el dinero, todas las clases que daba eran
gratis. Se instalaba a la salida de las mezquitas (los templos religiosos
árabes) con una
mesa, sus libros y una tablilla de barro, que usaba como pizarrón,
y enseñaba aritmética y álgebra a los niños,
a los jóvenes y a los viejos que se detenían a escucharlo.
Fue así como se hizo famoso; uno de sus biógrafos cuenta
que cuando se iba de algún lugar, la gente lo llenaba de
regalos y lo despedían llorando suplicándole que volviera
pronto.
Ibn Tahir escribió dos libros
de matemáticas: Kitab fi´l-misaha y Al-Takmila fi´l
Hisab. En ellos explicaba todos los sistemas aritméticos que se
usaban en la época y recomendaba en cuáles casos debía
usarse cada uno. Ibn Tahir fue, sin duda, un amante de la aritmética
y su principal mérito es haber dedicado su vida entera a enseñarla.
. 
.
|
|