ohann Müller Regiomontanus

 
 

Nació en Königsberg, Alemania el 6 de junio de 1436.

Murió en Roma, Italia el 8 de julio de 1476.

A Johann Müller todo el mundo lo conocía como "Regiomontano" pues había nacido en la ciudad alemana de Königsberg que significa "Rey de la Montaña" y que en latín, lengua en la que la mayoría de los científicos europeos de esa época escribían, se decía "regiomontanus".

Desde pequeñito le gustaban las matemáticas y la astronomía por eso siempre supo que él entraría a la universidad a estudiar justamente eso. Regiomontano resultó tan buen estudiante que los mejores profesores se lo peleaban para tenerlo como alumno, entre ellos un gran matemático llamado Peurbach de quien fue el alumno preferido.

En 1461 (saca la cuenta y verás que jovencito era) fue nombrado profesor de astronomía en la Universidad de Viena en Austria, para ocupar el puesto que justamente Peuerbach había dejado libre por motivos de salud. El gusto de dar clase en una universidad tan famosa le duró sólo siete años, pues en 1468 (vuelve a calcular su edad) Regiomontano fue nombrado el astrónomo real de la corte del rey Matthias Corvinus de Hungría.

Para 1471 era un matemático y astrónomo tan famoso que lo llamaban de distintas ciudades para que los asesorara en problemas de navegación, de ubicación de barcos en alta mar o de construcción. Regiomontano aplicaba las matemáticas, en particular la trigonometría, y la astronomía mejor que nadie en su época. Muchas veces se le ha llamado el padre de la trigonometría y aunque esto no es del todo cierto porque esta rama de las matemáticas se conocía y se usaba desde la antigüedad, es cierto que gracias a su trabajo se desarrolló enormemente. De hecho su libro "De triangulis omnimodis", en el que recopiló todo lo que se sabía de trigonometría hasta entonces, fue el libro en el que cientos de matemáticos posteriores a él estudiaron trigonometría. Los métodos para resolver problemas de triángulos (problemas idénticos a los que tú resuelves en la escuela) se los debemos a él.


Gracias a su trabajo en astronomía y a que era un hombre muy metódico que escribía todas sus observaciones muy minuciosamente, hoy sabemos, por ejemplo, las fechas exactas de varios eclipses totales o parciales de luna y de sol y sabemos también que el cometa Halley fue observado y seguido por él 270 años antes de que Halley lo bautizara.


Regiomontano murió de una forma espantosa, lleno de dolor y bañado en vómitos de sangre; hay quienes dicen que fue envenenado por sus enemigos y hay quienes piensan que fue víctima de la peste bubónica. De cualquier forma fue una tragedia pues vivió solamente 40 años.


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