Galileo Galilei nació en Pisa, Italia el 15 de febrero de 1564. Fue el hijo mayor de Vincenzo Galilei y Guilia Ammannati. Su padre era un renombrado músico que viajaba constantemente. Cuando Galileo tenía 10 años la familia se mudó a Florencia, la ciudad natal de su padre.
A los 17 años ingresó a la Universidad de Pisa para estudiar medicina, pero dejó esta carrera muy pronto para dedicarse a la física y las matemáticas. Al mismo tiempo, comenzó a interesarse en los aparatos mecánicos. Su primer gran invento fue una bomba que con poca fuerza lograba subir más agua en menos tiempo.
Fue nombrado jefe del departamento de matemáticas de la Universidad de Pisa en 1589. Durante los tres años que ocupó este cargo comenzó a adquirir muy buena reputación y a conocer muchos amigos poderosos. También escribió De Motu , un ensayo sobre la teoría del movimiento que nunca se publicó.
En 1591 Vincenzo murió y Galileo se convirtió en el soporte financiero de su familia. Su sueldo en Pisa era insuficiente, así que aceptó un puesto como profesor de matemáticas en la Universidad de Padua. El 7 de diciembre de 1592 dio comienzo un periodo de 18 años en esa universidad, que luego él describió como la época más feliz de su vida. Sus tareas principales eran enseñar la geometría euclidiana y la física aristotélica.
Retomó su trabajo en la teoría del movimiento en 1602. En los siguientes dos años estudió principalmente los planos inclinados y el péndulo, formuló correctamente la ley de la caída de los cuerpos y descubrió que los proyectiles en movimiento siguen trayectorias parabólicas.
Galileo también fue un artesano y sus habilidades le permitieron construir diferentes telescopios. En un principio, los telescopios eran usados únicamente con fines comerciales y militares. Se utilizaban para ver los barcos antes de que éstos llegaran a tierra.
Aunque Galileo no inventó el telescopio, su verdadera innovación fue usarlo para estudiar el cielo. Con él observó los cráteres de la luna, describió las manchas solares, descubrió los anillos de Saturno, verificó las fases de Venus y detectó una estrella supernova. También descubrió las cuatro lunas de Júpiter y les puso el nombre de los cuatro hermanos Medici. Esto le consiguió el puesto de matemático y filósofo del duque de Toscana.
Todos estos hallazgos no eran pruebas, pero sí evidencias de la veracidad del sistema copernicano. Esta teoría, entre otras cosas, quita a la Tierra del centro del Universo y coloca en su lugar al Sol (por eso se le llamó también "teoría heliocéntrica") y también afirma que la Tierra se mueve y que es sólo uno de los planetas que giran alrededor del Sol. En 1616 Galileo defendió al copernicanismo como una realidad física y no sólo como una hipótesis matemática.
Siguió estudiando el cielo y en 1632 publicó su Diálogo acerca de los dos sistemas principales del mundo: el tolemaico y el copernicano. Lo escribió en forma de un diálogo entre Salvati (que defiende la teoría copernicana) y Simplicio (que defiende la tolemaica). La tesis más importante del libro es el hecho de que la Tierra se mueve.
El Diálogo se convirtió en la obra más famosa de Galileo por los problemas que le ocasionó con la Iglesia Católica. Después de un largo juicio ante la Santa Inquisición en 1633, fue hallado culpable y condenado a permanecer en arresto domiciliario por el resto de su vida.
Mientras cumplía su condena, Galileo comenzó a trabajar en su Discursos y demostraciones matemáticas de las dos nuevas ciencias . Como a Galileo ya se le había prohibido publicar, el libro se llevó a Holanda para su edición. Fue su trabajo matemático más riguroso y en él abordó problemas sobre el ímpetu, los momentos y los centros de gravedad.
Ya completamente ciego, en 1641 Galileo hizo su última gran aportación a la ciencia al sugerir el uso de péndulos en los relojes.
Galileo nunca se casó pero tuvo tres hijos con Marina Gamba: Virginia, Livia y Vincenzo.