Computadoras, internet, televisión, videocasetera y Cd-rom; (recursos que en términos óptimos existen en el Aula de medios) son herramientas que tienen la particularidad de utilizar la imagen como elemento substancial de su lenguaje de comunicación, sin embargo, por lo general, su uso es sólo estético, y se olvida que con un manejo adecuado, podría convertirse en un recurso pedagógico valioso, que además, serviría como punto de partida para el fomento de una cultura visual.

Hoy día, resulta importante considerar que vivimos en un mundo mediático, donde la imagen se convierte en el alfabeto de nuestro tiempo, y que, sin importar hacia donde miremos o en donde estemos, los mensajes visuales nos rodean, ya sea en la escuela, la calle, nuestra casa, los libros, la televisión, el cine y las tecnologías de comunicación; sin embargo aunque esto sea así, la imagen no siempre adquiere el valor que le corresponde, y resulta necesario preguntarnos ¿por qué si es tan esencial no somos educados para entenderla y usarla? o bien ¿por qué su estudio no se han incorporado en nuestro proceso de enseñanza?

Si valoramos el papel de los mensajes visuales, descubriremos que la imagen es universal y atemporal, cualidades que favorecen la comunicación inmediata, y que además, nos ofrece una polisemia ilimitada, permitiendo su uso en las más diversas áreas de conocimiento. Una misma imagen puede tener distintos significados si se le ubica en un álbum, una galería, un cartel para una manifestación, un libro de texto o bien la pared de nuestra casa, obteniendo así, el status de documento social, estableciéndose al mismo tiempo, como memoria visual e histórica, y medio de representación y comunicación.