Esto no ocurre de igual manera en el lenguaje visual, pues este se
caracteriza por ser sintetizado y de impacto inmediato, y su análisis
estará influenciado por la percepción inicial.
Cabe señalar
aquí que para realizar un análisis crítico sobre
los mensajes visuales debemos poner en duda nuestra primera impresión,
ya que esta se construye por referencia a elementos previos de conocimiento,
dejándose llevar por composiciones y colores, y esto quizá
resulte en una decodificación distorsionada y poco objetiva.
En la
actualidad es necesario capacitarnos para apreciar, analizar y criticar
la información visual que recibimos, así como para expresarnos
a través de ella, con la conciencia plena del poder de comunicación
que tiene. No obstante, para comprender en su totalidad el objetivo
de los mensajes visuales necesitamos de cierta educación, pues
en material de alfabetización tradicional contamos, la mayoría
de las veces, con los recursos suficientes para hacer un análisis
crítico de un texto, lo cual no sucede con lo visual.
Las imágenes
tienen un impacto inconsciente y consciente, por ello debemos estar
ciertos en que al concebirlas, tienen implícita una intención.
Quienes las crean determinan quiénes serán sus receptores
y su manera de reaccionar ante su estímulo, por lo tanto tienen
un propósito, que la mayoría de las veces no somos capaces
de reconocer, por ello es fundamental comprender que su finalidad
que puede ser: informar, comunicar, expresar o simple estética,
de ahí la importancia de ser capaces de determinar su fin.
Lo anterior es común en la construcción de imágenes
publicitarias, sin embargo no es una práctica exclusiva de
dicho ámbito.