Contenido: Carlos Bautista
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1887-1980

Raoul Walsh, fue hijo de un irlandés diseñador de ropa, realizó sus estudios secundarios en Seton Hall, New Jersey; viajó dos años por Europa y a su regreso a los Estados Unidos, estudió arte dramático con Paul Armstrong. Debutó como actor de teatro en 1910, dos años después comenzó a escribir sus propios textos dramáticos y a actuar en cine.

Conoció al celebre productor y director David Wark Griffith, quien lo mandó a México a filmar los exteriores de: The life of general Villa (1914), cinta codirigida con Williaim C. Cabanne. Esta película fue una extraña mezcla de ficción y documental, en que el propio Pancho Villa representó su papel, y utilizó un uniforme, obsequiado por la producción.

Es conocido que en general Villa disfrutaba mucho del cine, y ensayaba para las cámaras los movimientos de sus tropas, en un tiempo en el que, la Revolución Mexicana era un suceso tan espectacular que no podía escapar a la sed de aventuras de Hollywood.

 


Más tarde, Griffith le dio a Walsh otro singular trabajo, el papel de asesino del presidente Lincoln en El nacimiento de una nación, en 1915. Sin embargo, tiempo después, abandonó su carrera de actor para empezar otra actividad que le daría mucho más proyección: la de realizador, labor que a lo largo de cincuenta años le represento 128 películas.

De entre sus casi cuarenta realizaciones mudas destacan: El precio de la gloria (What price glory), adaptación de una obra teatral antibélica, de Laurence Stallings y Maxwell Anderson; Los amores de Carmen (Loves of Carmen), versión para cine de la obra de Prosper Mérimée, protagonizada por Dolores del Río; La frágil voluntad (Sadie Thompson), primera versión cinematográfica de una conocida obra del escritor ingles Somerset Maugham, producida y protagonizada por Gloria Swanson. Sin embargo, su mejor producción muda es sin duda, El ladrón de Bagdad (The thief of Bagdad), una imaginativa fantasía oriental producida y protagonizada por Douglas Fairbanks.

Dicha cinta es una de las más fascinantes producciones de la historia del cine, debido, en principio, a la magia lograda por los extraordinarios efectos especiales, mismos que dejaron claro que, ya nada era imposible para el cine. El ladrón de Bagdad, es un elaborado espectáculo escrito por su estrella, el espadachín Douglas Fairbanks, y fue un gran éxito de taquilla, que permitió al director conseguir un contrato de cinco películas con Paramount.