Contenido: Carlos Bautista


Introducción

Una manera de aprender algún tema, es revisar su historia, por ejemplo, para instruirnos sobre pintura resulta útil repasar sus manifestaciones más primitivas y su evolución por distintos tiempos, y esto nos introducirá de una manera general en el aprendizaje de dicho arte; de igual manera pasa con el cine, y aunque su historia no sea tan antigua, si observamos sus orígenes, su desarrollo, lenguaje y construcción estética, encontraremos que muchos de sus preceptos esenciales fueron descubiertos en sus años iniciales, durante la época del cine mudo, que además, es un fenómeno que jamás volverá repetirse.

A continuación, haremos una revisión a través de las obras de los pioneros del séptimo arte, quienes aportaron con sus películas: técnicas y nociones que se utilizan, aún en nuestros días.

En sus orígenes, a principios de siglo, el cine se aproximaba más a un suceso científico, que a una expresión artística, para el cual, el genio científico de Tomás Alva Edison, concibió la posibilidad de la imagen en movimiento.

Este notable suceso, fue una extensión de la fotografía, cuya poética etimológica significa foto (luz) y grafía (escritura), lo que resulta en escritura de la luz, y cuyo descubrimiento en el siglo XIX, había sorprendido al mundo con los extraordinarios Daguerrotipos, y había preocupado a los pintores de la época, quienes pensaron que esta expresión iba a remplazar a la pintura.

 

El invento de Edison, llamado kinetoscopio, fue una aparato que logró reproducir fotogramas continuos, y que, valiéndose de la imperfección del ojo humano (persistencia de la visión), creó la mágica sensación del movimiento.


En 1895, la primera proyección cinematográfica de la cinta La llegada del tren, de los hermanos Lumière, hizo sentir a los espectadores una sensación nueva, pues pensaron que la locomotora de la pantalla los arrollaría; dicho evento marcó el nacimiento del cinematógrafo, y al mismo tiempo, dejó ver en este simbólico suceso, el pronóstico de lo que seria el cine en el futuro.

No obstante, hubo otros incansables científicos y artistas que experimentaron y crearon máquinas para producir el mismo efecto óptico, tal es el caso de Reynaud, productor de dibujos animados, que aunque fue un gran artista, no alcanzó el éxito de los Lumière.