La era en que vivimos es sorprendente. En todos los ordenes del quehacer humano se desarrollan acontecimientos de portentosa magnitud. La explosión del conocimiento científico, la velocidad con que se transmite la información alrededor del globo, y sobretodo la instantaneidad con que las imágenes televisivas permiten a millones de personas presenciar los acontecimientos sin importar ya la distancia, han provocado una transformación en la interpretación de la realidad de la sociedad contemporánea. Los límites de lo posible están determinados aparentemente sólo por la imaginación.

Pero no todo es color de rosas. La era de la ciencia es a su vez la era de la información y el conocimiento. La distribución del conocimiento no es equitativa y la distribución de la riqueza y el ingreso refleja con intensidad esa característica. Como resultado la sociedad se polariza en múltiples dimensiones. La marginalidad se agiganta al mismo tiempo que la capacidad productiva de la humanidad alcanza niveles que solo fueron imaginados por la literatura de la ciencia ficción hasta hace solo unas décadas.

El concepto de Marginación, se ha extendido para incluir a todas los grupos sociales que buscan aceptación en una sociedad dada y que son víctimas de discriminación (sea económica, política religiosa, social, ectétera). Ello incluye a grupos étnicos, ideológicos, raciales e indigentes, entre otras, que son víctimas de trato desigual y cuya dignidad como seres humanos es pisoteada.

Siendo la "dignidad del ser humano algo inviolable" y que "todos los seres humanos son iguales ante la ley", según lo consagra nuestra Constitución, las víctimas de marginación social sufren de una discriminación prohibida por nuestras leyes.

La marginación es hoy día sinónimo de pobreza, de arrabal, de sufrimiento a causa de las injustas condiciones económicas. La pobreza que permea los vecindarios marginados dentro de las grandes ciudades, a su vez, crea antagonismo racial y/o de clase, así como conflictos entre sus habitantes y los de la periferia. Esta distinción por clase social se evidencia a diario. El más leve intercambio es terreno fértil para incidentes que se provocan cuando los habitantes del "ghetto" emergen y coinciden con el exterior. Por ejemplo, en las salas cinematográficas frecuentadas por la clase suburbana chocan los estilos de aquellos con los mostrados por los otros. La diferencia entre los mundos es tan marcada que la respuesta inmediata es el coraje y el desquite. No hay tolerancia por ninguna de las partes.

Denunciar, analizar, reflexionar e incidir sobre estas cuestiones no ha sido tarea ajena para el séptimo arte, para el cine en México.

Este ciclo, está orientado a mostrar películas que tocan y profundizan en este tema. Pero también está encaminado a provocar una deliberación entorno a él, a partir de las cintas transmitidas; entre aquellos cinéfilos participantes en el Cine club de Red Escolar.

De esta manera presentaremos cuatro filmes:
Campeón sin corona y Espaldas mojadas; ambos de Alejandro Galindo, Los olvidados de Luis Buñuel y La rebelión de los colgados adaptación cinematográfica de Alfredo B. Cervenna a la novela de B. Traven.

Así, el Ciclo Marginación Social, pretende ser un detonador para la discusión en el salón de clases sobre esta problemática de nuestro país, de la mano con la observación y razonamiento de cada uno de los valores sociales que la marginación mostrada en las cintas son emplazados a polémica, siempre de acuerdo a la guía del profesor responsable de grupo, así como de la propia realidad y conocimientos de los alumnos.

Campeón sin corona
Los Olvidados

Espaldas mojadas