Este fue un modelo
del Sistema solar, que a diferencia del propuesto por Copérnico, situaba
a la Tierra en una posición inamovible, considerándola el centro del
universo y el centro de los movimientos planetarios. El Sistema Ptolemaico,
se atribuía a Aristóteles, antes de la formulación de Ptolomeo en el
siglo IV a.C. y su estructura se ordenaba de la siguiente manera: la
Tierra, la Luna, Mercurio, Venus, el Sol, Marte, Júpiter, Saturno. Las
esferas planetarias se movían de acuerdo al impulso que recibían del
noveno cielo, con la ayuda de Dios.