Lo
cierto es que con la primitiva teoría que propuso no se podían
obtener predicciones precisas de los movimientos planetarios. Copérnico
se vio, además, obligado a introducir gran número de epiciclos
para que la teoría coincidiera hasta cierto punto con los hechos.
El problema, como hoy sabemos, estribaba en que Copérnico se
limitó a órbitas circulares.