y esperó la llegada del Marqués...
haciéndose poner en hombros, como abía venido, le salió
al encuentro... Don Hernando Cortés apeose del caballo en que
venía y fuele a abrazar, haciendole gran reverencia, y lo mismo
hizo el rey Montezuma, humillandosele con mucha humildad y reverencia...
donde el poderoso Rey y el Marqués se asentaron... llegaron los
demás reyes, el de Texcoco y el de Tacuba, cada uno por sí,
a saludar y besar las manos al Marqués...
Montezuma, por lengua de Marina, habló al Marqués y le
dio la buena venida a aquella su ciudad... El Marqués le repondió
con cortesía, quitando la gorra o sombrero de la cabeza y baxándola,
mostrando en ello reverencia y agradecimiento y le mandó decir
como él venía en nombre de un poderoso rey y Señor
que estaba en España... del cual recibiría muchas y muy
grandes mercedes y que juntamente se sujetasen a la fe católica
de un verdadero Dios y Señor... Montezuma se puso en sus manos
y se rindió al servicio de su Magestad, desde aquella hora, y
deseó ser industriado en las cosas de la santa fé católica...
... partieron para la ciudad de México... entró el Marqués
y fue aposentado en las casa reales en que vivía Montezuma...
Montezuma estaba preso con todos lo demás Señores en un
aposento con tres soldados de guardia... los soldados y capitán,
que estuvieron en estas casas, se ocuparon más en buscar el tesoro
de Montezuma que en enseñar la doctrina a Montezuma y las cosas
de la fé.
...Montezuma, y los demás Señores de la provincia, prometían
al Marqués y a los demás que les darían gran suma
de riquezas porque se volviesen a su tierra... pero Hernando Cortés,
como todo su intento fue la salvación de las ánimas, como
verdadero cristiano... menospreció el ofrecimiento...
...Fue el Marqués avisado cómo Pánfilo de Narvaez
estaba en puerto y había saltado a la tierra...dexando por general
de su gente en México a Don Pedro de Alvarado, partió...
volvió el Marqués a México tan acompañado
de gente, parecía que no traía tanto temor ni sobresalto,
como hasta allí había tenido... tomó osadía
y atrevimiento con el consejo que Pedro de Alvarado y los demás
le dieron de matar a todos los Señores y principales capitanes
y grandes Señores de México, para lo cual ordenaron entre
sí una traicion...
Es de saber que aquellos días celebraban los indios la solene
fiesta... el Marqués le rogó a Montezuma que mandase que
para la fiesta venidera se juntasen en el patio del templo todos los
Señores y principales de la provincia y todos los más
valerosos hombres de ella, porque quería ver gozar de la nobleza
y grandeza de México y que todos saliesen al baile... lo cual
todo era debajo de cautela y traicion para matarlos a todos, como sucedió...desnudos
con solamente una manta de algodón, sin tener en las manos sino
rosas y plumas con que bailaban, los metieron todos a cuchillo; lo cual
vieron los demás acudiendo a las puertas para huir eran muertos
por los que guardaban las puertas... quedando el patio lleno de la sangre
de aquellos desventurados y de tripas y cabezas cortadas, manos y pies
y otras entrañas de fuera... viendo ocho o diez mil Señores
en que consistía la nobleza de México, muertos y hechos
pedazos en el patio del templo, sin haber hecho ni cometido cosa que
lo mereciese... Viendo los sacerdotes la crueldad que en los suyos se
hacía y que los españoles pugnaban por subir por las gradas
del templo, entendiendo que era para matarlos, pusieronse en defensa...
Montezuma, viendo la traición que los españoles habían
cometido y como le habían engañado, empezó a llorar
amargamente y pidió a los guardias que le guardaban que lo matasen,
porque los mexicanos eran malvados y vengativos y que creyendo que el
abia sido en aquella traición y cometida por su consejo, le matarían
a él y a sus hijos y mugeres... y así como el lo pensó
así fue... le mandaron matar sus hijos y mugeres...