Y también en ese instante,
ya que queríamos partir, vinieron cuatro grandes principales,
que envió el gran Montezuma ante Cortés, a quejarse de
Pedro de Alvarado, y lo que dijeron llorando muchas lágrimas
de sus ojos, que Pedro de Alvarado salió de su aposento con todos
los soldados que le dejó Cortés, y sin causa ninguna dio
en sus principales y caciques que estaban bailando y haciendo fiesta
a sus ídolos, con licencia que para ello les dio Pedro de Alvarado,
y que mató e hirió muchos de ellos, y que por defenderse
le mataron seis de sus soldados; por manera que daban muchas quejas
de Pedro de Alvarado. Y Cortés les respondió a los mensajeros
algo desabrido y que él iría a México y pondría
remedio en todo; y así fueron con aquella respuesta a su gran
Montezuma; y dizque la sintió muy mala, y hubo enojo de ella.
Y asimismo luego despachó Cortés cartas para Pedro de
Alvarado, en que envió a decir que mirase que Montezuma no se
soltase, y que íbamos a grandes jornadas, y le hizo saber de
la victoria que habíamos habido contra Narváez, lo cual
ya sabía el gran Montezuma.
Pedro de Alvarado estaba cercado y México rebelado... Cortés
habló a los de Narváez: que sintió que no irían
con nosotros de buena voluntad a hacer aquel socorro, y les rogó
que dejasen atrás enemistades pasadas por lo de Narváez,
ofreciéndoseles de hacerlos ricos y darles cargos...
Cortés que llevaba gente para poder entrar muy a nuestro salvo
en México; y demás de esto, en Tlaxcala nos dieron los
casiques dos mil indios de guerra... y llegamos a México... y
no aparecían por las calles casiques y capitanes, ni indios conocidos,
sino todas las casas despobladas...
...visto y hablado con Pedro de Alvarado y los soldados que con él
se quedaron, y ellos nos daban cuenta de las guerras que los mexicanos
les daban... Cortés oyó, le dijo muy enojado que era muy
mal hecho y gran dasatino... dicen algunas personas que Pedro de Alvarado,
por codicia de haber mucho oro y joyas de gran valor con que bailaban
los indios, les fue a dar guerra, yo no lo creo...ni es de creer que
tal hiciese...
...los escuadrones mexicanos que estaban dando guerra en los aposentos
en tanto andábamos en este gran [edificio], y tienenlo por cosa
muy heróica...muchas veces he visto pintada entre los mexicanos
esta batalla...
... el gran Montezuma les hablaba desde una azotea, y les dijo que cesaran
las guerras, y que nos queríamos ir de su ciudad. Y cuando al
gran Montezuma se lo fueron a decir de parte de Cortés, dicen
que dijo con gran dolor "¿Qué quiere ya de mi Malinche,
que yo no deseo vivir ni oírle?... y le dieron tres pedradas,
una en la cabeza, otra en un brazo y otra en una pierna; y puesto que
le rogaban que se curase y comiese y le decían sobre ello buenas
palabras, no quiso... y vinieron a decir que era muerto.