A veces estamos tan acostumbrados al confort de la tecnología moderna que nos cuesta trabajo imaginarnos cómo viviríamos sin ella. Ahora no dedicamos demasiado tiempo a tareas que en otras épocas implicaban mucho esfuerzo y hasta una buena dosis de peligro.

Uno de los ámbitos donde más evidente se hace el beneficio de los adelantos técnicos y científicos es en el espacio doméstico. ¿Has pensado cómo sería la vida sin algunos instrumentos que se usan cotidianamente en muchos hogares? Los refrigeradores, licuadoras, aspiradoras, planchas, tostadores y demás electrodomésticos empezaron a entrar a las casas mexicanas hasta los años treinta del siglo XX. Antes de que se extendiera el uso de la electricidad, las labores domésticas se realizaban con aparatos que funcionaba mecánicamente o con vapor.

El uso de electrodomésticos cambió la vida práctica de muchas familias, especialmente de las mujeres. Aquí recogimos algunos testimonios de mujeres de clase media que vivieron esa transformación dentro de sus casas y vidas, entre las décadas de 1920 y 1940, en la ciudad de México:

 

¡Qué caros!

"Hasta cuando me casé (en 1946) tuve refrigerador, estufa, lavadora, aunque todo eso era muy caro"

"Cuando me casé el pleito entre mi marido y yo era si comprábamos el refrigerador o la estufa primero, yo quería el refrigerador y él la estufa. Y pues que nos compramos los dos, estuvimos pagando los abonos por años."

"Realmente en la casa no se necesitaban mucho los electrodomésticos porque teníamos en la casa lavandera, recamarera y cocinera, y eso que mi papá era un maestro de escuela, antes se podía tener toda esa ayuda y no salía tan caro como ahora"

"Me costó mucho trabajo hacer que mi marido aceptara que me comprara una aspiradora, decía que con esos aparatos las mujeres nos volvíamos flojas"

Cuidadito con la plancha

"Cuando era chica pasaban los chinos a recoger los cuellos y puños de mi papá y mis hermanos, los dejaban almidonados que parecían de plástico, duros, duros. Mi mamá tenía cuatro planchas que recargaba una contra otra sobre carbones calientes. Así planchaba con una plancha y cuando esta se enfriaba usaba la otra y luego la otra y así para no perder tiempo en que se calentaran."

"Las planchas de mi mamá eran de carbón, o sea que se ponían sobre carbones encendidos y con eso se calentaba, luego se agarraba con un trapito para que no quemara. Como éramos una familia del norte (de Chihuahua) mi mamá preparaba tortillas de harina y les ponía la plancha encima para que quedaran doraditas"

"Yo lo primero que usé fue la plancha eléctrica, era más común que usar lavadora o aspiradora"

"Las planchas eléctricas eran muy pesadas, te dolía el brazo nomás de usarlas"

Señora, no se ensucie

"Las estufas eran eléctricas o de gas, primero tuve eléctrica y luego de gas"

"Las estufas antes se alimentaban con una como gasolina diluida que olía horrible"

"Las estufa de mi mamá tenía tres parrillas, tipo planchas de metal, y una cacerola integrada que se hundía dentro de la estufa"

Chaca chaca

"La primera lavadora que tuvimos tenía una tina hecha de peltre, con unas aspas muy grandes, como hélices, que iban del borde al fondo. Las aspas daban media vuelta y regresaban, pero la tina no se movía, como ahora. Arriba de la tina habían unos rodillos de hule que giraban manualmente con una manivela, pasabas la ropa por los rodillos para exprimirla. Esa lavadora era gigante, muy estorbosa pero buenísima"

"Hasta la fecha no uso lavadora porque no me gusta andarla cuidando"

Brrrrrrrrr

"Los refrigeradores de antes eran una lata, había que quitarles unas charolas que se llenaban del agua que escurría de un hielo que se ponía hasta arriba de un cajoncito de madera con una tapita arriba"

"Si no tenías refrigerador se ponía la comida más delicada, como la fruta o lo que sobraba del día en un mueble que se ponía en la azotehuela para que tuviera ventilación natural"

"Me acuerdo que el refrigerador de mi suegra tenía una rueda arriba que era como una llanta de coche y que guardaba el motor"

Esta salsa no es de molcajete....

"Yo usaba el metate para hacer los bisteces y también usábamos mucho el molcajete, qué licuadora ni que nada, eso hasta mucho después. Todo venía de Estados Unidos y era caro"

"Yo le tenía aversión a todo lo que se hacía en licuadora, me daban náuseas. Estaba uno acostumbrado a otro tipo de utensilios. Tampoco soportaba el plástico, nada más de pensar tomar agua en un vaso de plástico me daba horror"

"La licuadora eléctrica de mi mamá tenían un motorcito embobinado y una sola velocidad, tan buena salió que todavía sirve y la uso"

"Quien ha comido de molcajete y metate sabe que la comida es mucho más rica preparada así, la licuadora le quita el sabor a la comida"

"Mi papá trajo un aparato de Estados Unidos que hacía leches malteadas. Metías la leche en un vaso de metal que tenía un tubo adentro al que le dabas daba vueltas y vueltas"

¡Se apagó el boiler!

"Entre el carbón de la cocina y el baño se acabaron todos los árboles de alrededor del DF, porque entonces se usaba madera de encino"

"Antes se usaba carbón de encino o de madroño para mantener caliente el fogón y durante la noche se le echaban las cenizas a los carbones para que no se enfriaran. Por eso las cocinas siempre estaban ahumadas, no había eso de que las cocinas relucientes de limpias como ahora, no se podía"

"Para calentar el agua del baño teníamos un calentador eléctrico que era un tubo metálico con una resistencia encendida adentro que metían adentro del agua, fíjate qué peligroso, si metías el dedo al agua te daban toques"

"El boiler se prendía adentro del baño, estaba en un cajoncito cubierto de azulejos para que no se notara mucho"

Me sabe raro...

"Los trastes eran de peltre y si se rompían se arreglaban con soldadura de plomo, que es tóxico"

"Antes del plástico se usó la baquelita, que se rompía muy fácil"

¿Quién quiere un sándwich?

"El tostador de mi casa tenía la forma de una pirámide y la resistencia iba por dentro, sólo apoyabas las rebanadas de pan sobre las paredes de la pirámide y se tostaba. El pan era de la marca Ideal que venía envuelto en un papel encerado grueso de cuadritos blancos y rojos."

 

   

Cuando viajábamos en tranvía  

Para estudiar el pasado