El término "civilización
neolítica" es ambigüo porque puede aplicarse a una enorme variedad
de grupos culturales, todos ellos situados, más o menos, en el mismo
nivel económico. Sin embargo, aunque hay rasgos comunes a la mayoría
de las sociedades neolíticas (como la alfarería y la industria textil)
no existió algo que pudiéramos llamar la civilización neolítica.
Varios grupos
humanos, de composición racial diferente, viviendo en condiciones
diversas de clima y de suelo, adoptaron las mismas ideas básicas y
las adaptaron en forma diferente a sus distintos medios.