En la época en
la cual se manifiesta la revolución neolítica, cuando la agricultura
se hace perceptible por primera vez, el norte de África y el Cercano
Oriente gozaban de una época de lluvias y crecían árboles en regiones
ahora desprovistas de ellos. Al mismo tiempo, en Europa, los bosques
habían sustituído a las tundras y a las estepas de la Edad de Hielo.
Durante el período
neolítico ocurrió una crisis climática. Las tormentas que humedecían
el norte de África y Arabia se desviaron hacia Europa. En su lugar
se inició la desecación en esas zonas.