Una característica
de las comunidades neolíticas fue la fabricación de ollas de arcilla.
Esta nueva industria tuvo importancia para el pensamiento humano y
para el comienzo de la ciencia. La fabricación de objetos de alfarería
es, tal vez, la primera utilización consciente de una transformación
química. Su realización, aún en su forma más simple, implicaba la
apreciación de varios procesos distintos y la aplicación de todo un
conjunto de descubrimientos.
A
su vez, el arte de la alfarería era el ejemplo supremo de creación
por parte del ser humano, lo cual provocó una serie de postulados
de tipo filosófico. ¿cómo puede producirse una forma donde ésta no
existe?
Por otro lado,
las vasijas permitieron almacenar alimentos y hacer viajes más largos
con provisiones de comida y bebida.
Entre las ruinas
de las poblaciones neolíticas primitivas de Egipto y del Cercano Oriente
se encontraron los primeros indicios de la industria textil. Prendas
de vestir fabricadas con tejidos de lino, y después de lana, empiezan
a competir con los vestidos de piel o las faldas de hojas, en la protección
contra el frío y el sol. Para que esto fuera posible, se necesitó
otra serie de descubrimientos e invenciones y debió aplicarse en la
práctica un conjunto de conocimientos científicos.
La industria textil
no sólo requirió el conocimiento de materiales especiales, como el
lino, el algodón y la lana, sino también la cría de determinados animales
y el cultivo de plantas específicas. Desde el periódo neolítico se
inventó uno de los grandes triunfos del ingenio humano: el telar,
una pieza de maquinaria muy complicada y fundamental para tejer.