Hace cosa de un
millón de años, cuando la Tierra atravesaba por su época más fría,
aparecieron en Europa los mamutes, unos enormes mamíferos (medían
aproximadamente 4 metros), algunos peludos, todos ellos muy pesados
(entre 8 y 10 toneladas) y con grandes colmillos. Los mamutes (Mammuthus),
antecesores directos de los elefantes actuales, conocieron a algunos
de nuestros propios antepasados en la cadena evolutiva y les sirvieron
de alimento y materia prima, hasta hace cerca de 8,000 años, cuando
se extinguieron de la faz del planeta.
En México, hace
50 años se encontraron restos óseos de varios de estos mastodontes.
Con este descubrimiento, se confirmó que dos especies de mamutes,
el Mammuthus imperator y el Mammuthus columbi, vivían
hace 8 mil años en la Cuenca de México, por los alrededores de los
actuales poblados de Santa Isabel Iztapan y San Miguel Tocuila. Además
de los mamutes, estos hallazgos incluyeron caballos, bisontes, camellos
y liebres. Y algo muy importante, se encontraron fragmentos de hueso
de mamut modificados por la acción humana e intrumentos de piedra
y obsidiana que se usaban para la caza.
¿Puedes imaginarte
el paisaje del valle de México hace 8 mil años, al final del
poblado de mamutes, camellos, bisontes y caballos?.
En aquellos tiempos,
la cacería se hacía arrojando piedras o palos a las presas, usando
de trampas, dardos, o a través del empantamiento intencional de los
animales para inmovilizarlos. Y más tarde, con el uso de arco y flecha.
Los animales capturados incluían desde grandes mamutes (en pocos casos)
hasta aves, batracios y reptiles. También se pescaba con redes, arpones,
anzuelos y otros artefactos. Pero la mayor importancia para la alimentación
la tuvo la recolección de frutos, granos, raíces, brotes tiernos,
hongos, tubérculos y otros vegetales.
Estos grupos humanos
ya contaban con el conocimiento para producir fuego. Lo usaban para
cocer sus alimentos, para protegerse de ciertos animales y para producir
calor. Para preparar los animales cazados, los desollaban con cuchillos,
lascas y raspadores de piedra. Cuando había suficiente alimento, algunos
pobladores se dedicaban a hacer cestería, a partir de fibras vegetales.
Los primeros pobladores
del actual territorio de México fueron escasos. Vivían en clanes,
la organización social más elemental: un hombre, una mujer e hijos.
Se cree que ya contaban con un lenguaje, aunque con un vocabulario
muy limitado.
Hace 7 mil años
hubo un cambio climático que provocó la paulatina extinción de grandes
especies de mamíferos (como mamutes y bisontes). La desaparición de
estos animales influyó en la transformación de la vida de los cazadores.