Mapa Mapa
De la Colonia

El encuentro entre Hernán Cortés y Moctezuma Xocoyotzin

 

El martes 8 de noviembre de 1519, Hernán Cortés y sus aliados avanzaban por la Calzada de Iztapalapa (hoy Calzada de Tlalpan, San Antonio Abad y la calle de Pino Suárez). Al llegar a un corte que daba paso a las aguas de la acequia de Xoloc el ejército español se detuvo. Enfrente estaba Moctezuma Xocoyotzin, quien era transportado en andas. Primero descendió Moctezuma. Después bajó Cortés de su cabalgadura. Ambos se hicieron reverencias y procedieron hasta un lugar llamado Huitzilan, donde ahora está el Hospital de Jesús. Ahí Moctezuma dio la bienvenida a Cortés.

El cronista Bernal Díaz del Castillo, un testigo ocular del encuentro, recordaba así la escena en su Historia verdadera de la conquista de la Nueva España (1632):

"Ya que llegábamos cerca de México .... se apeó el gran Montezuma de las andas, y traíanle del brazo aquellos grandes caciques, de bajo de un palio muy riquísimo a maravilla, y la color de plumas verdes con grandes labores de oro, con mucha argentería y perlas y piedras chalchihuites (jade) que colgaban de unas como bordaduras ... otros muchos señores venían delante del gran Montezuma, barriendo el suelo por donde había de pasar, y le ponían mantas para que no pisase la tierra"

Unos 150 años después, el histórico encuentro se había convertido en uno de los momentos fundadores de la colonia novohispana. Entre las obras pictóricas de la época colonial no abundaron las representaciones históricas. Sin embargo, el encuentro entre Cortés y Moctezuma sí se representó, en un Los biombos (del japonés bio, protección, y bu, viento: protección contra el viento) fueron conocidos en la Nueva España gracias al embajador japonés Rokuemon Hasekura. Pronto se convirtieron en parte importante del mobiliario, pues cumplieron una función utilitaria tanto como decorativa. Los biombos tuvieron un empleo similar al de los tapices de los palacios barrocos. pintado a finales del siglo XVII. En éste, la imagen del encuentro coincide con la idea europea de una entrada triunfal y la ropa de los españoles corresponde a la moda que se usaba cuando se pintó el bimobo, no a 1519. Moctezuma aprece vestido como un emperador romano con un manto real de color púrpura anudado en el hombro, con corona imperial y broches en forma de león. En la mano izquierda sostiene un gran penacho o abanico hecho de plumas de quetzal, tal como lo mencionan los testigos del hecho histórico. El séquito imperial incluye danzantes que llevan sonajas y tambores prehispánicos de madera, llamados teponaxtli. Cortés, por su parte, montado sobre "Arriero", su caballo, porta el cetro real en la mano derecha y lo precede un portaestandarte que lleva el pendón de Castilla. Al fondo se ve una flotilla de de canoas que, según los cronistas, llevaban a una multitud de curiosos que observaban el acontecimiento.

 


 


Biombo
Atribuido a Juan Correa (c.1645 - 1716)
El encuentro de Cortés y Moctezuma
Óleo sobre tela: 250 x 600 cm
Colección del Banco Nacional de México Ciudad de México

Historias Mexicanas