Que el mundo es esférico
Contenido: Sergio de Régules Ruiz-Funes

 

Que la Tierra es redonda se sabe desde hace mucho tiempo. Aristóteles, en el siglo IV a. C., lo sabía perfectamente, y hasta elaboró una teoría astronómica basada en la esfericidad del mundo. Éstos son los argumentos del geógrafo y matemático alejandrino Tolomeo, quien vivió en el siglo II d. C., para demostrar que la Tierra tiene forma esférica. Se basan en observaciones que ya en su tiempo eran antiguas.

  • Los eclipses de Luna se ven en todas partes al mismo tiempo, aunque no a la misma hora. Cuanto más hacia el oriente se encuentra el observador, más tarde observa el eclipse. Si la Tierra fuera plana los eclipses de Luna se verían a la misma hora en todas partes.

  • Cuando un viajero se desplaza hacia el norte las constelaciones que en su patria se ven más hacia el sur van desapareciendo bajo el horizonte al mismo tiempo que en el norte surgen otras que en el lugar de origen nunca se ven. Al desplazarse hacia el sur aparecen nuevas constelaciones por el sur. Esto no podría ocurrir si la Tierra fuera plana.

  • Los marinos al aproximarse a tierra siempre ven surgir primero del horizonte los picos de las montañas y luego las tierras bajas, y eso sin importar de qué rumbo vengan.

Entonces, ¿por qué nos dicen que Cristóbal Colón fue el primero en decir que la Tierra es redonda? Colón sí decía que la Tierra es redonda... ¡pero también lo decían los matemáticos y geógrafos de la corte de la reina Isabel la Católica! Eso lo sabía cualquier persona con educación en el siglo XV.

Los sabios a quienes la corona de España encargó evaluar el proyecto de Colón sabían muy bien que al Oriente (China, Japón y la India) también se debía poder llegar viajando hacia el Occidente por mar. Lo que le objetaban a Colón era que el mundo era demasiado grande, y que por lo tanto el otro lado del mar occidental debía de estar tan lejos, que ningún barco podía alcanzarlo. Las provisiones que cabían en una carabela jamás hubieran sido suficientes para semejante travesía.

Colón, en cambio, alegaba que el mundo era suficientemente pequeño como para que el viaje fuera posible. ¿Quién tenía razón?

¡Los sabios de la corte, claro! Si América no le hubiera salido al paso a Colón, el Almirante de la Mar Océana hubiera zarpado del Puerto de Palos para no volver jamás...

Colón, el iluminado
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