La
proyección de Mercator, con su distorsión de círculos
máximos y distancias, no es la más conveniente para
comprobar estos hechos. Para eso, y en general para la navegación
aérea, es mucho más útil la proyección
acimutal equidistante, con la que ya te has topado en estas páginas.
Es invento de un matemático árabe de la Edad Media llamado
Al-biruni, ¡aunque él, por supuesto, nunca la usó
para la navegación aérea! (Ni para representar todo
el mundo, la mayor parte del cual era desconocido para los árabes
y los europeos de esa época.)
En
la proyección acimutal equidistante los pseudomeridianos y
pseudoparalelos se convierten en líneas radiales y círculos
concéntricos, respectivamente. Las líneas radiales son
trayectorias mínimas y los círculos concéntricos
son curvas equidistantes. Aquí está un mapa del mundo
en proyección acimutal equidistante centrada en la Ciudad
de México.
