
Proyección acimutal equidistante (centrada en la Ciudad de México)
Para
hacer este mapa se escoge un centro, en este caso la Ciudad de México.
Cada región se representa en la dirección correcta en
la que se encuentra respecto al centro del mapa: el polo norte y la
India estarán al norte porque en esa dirección hay que
partir de la Ciudad de México para llegar a esos lugares.
Las
trayectorias mínimas del centro al resto del mundo están
representadas por rectas que salen radialmente del centro del mapa.
La distancia de un lugar al centro está correctamente representada
por la distancia medida a lo largo de la recta radial correspondiente
en el mapa.
En
este mapa se deforman los contornos y tamaños de los continentes,
así como las direcciones y distancias, salvo desde el centro.

Proyección equirrectangular
El
mapa se divide verticalmente a intervalos de igual latitud y horizontalmente
a intervalos de igual longitud.
No
hay distorsión vertical. La distorsión horizontal se
hace máxima en los polos, que se vuelven rectas horizontales
tan largas como el ecuador en vez de puntos.
En
esta proyección se distorsionan el área, la dirección
y las trayectorias mínimas.

Proyección homolográfica de Mollweide
El globo se proyecta en una elipse. El mapa está dividido verticalmente
en intervalos de igual latitud. La distorsión de la longitud
es función de la latitud.
Los
contornos de los continentes se deforman, pero las áreas están
representadas en las proporciones correctas: si un continente es dos
veces más extenso que otro, su representación tendrá
el doble del área que la del otro aunque los contornos se distorsionen.
Decimos que el mapa es homolográfico.
Las direcciones y trayectorias mínimas también se distorsionan.

Proyección conforme de Mercator
El
mapa se divide en intervalos de igual longitud. La distorsión
de la latitud aumenta del ecuador a los polos.
Las áreas y distancias horizontales se distorsionan hacia el
norte y el sur del ecuador. En los polos la distorsión se vuelve
infinita.
Todas
las direcciones se distorsionan menos la dirección norte-sur
y la dirección este-oeste a lo largo del ecuador.
La
proyección de Mercator tiene la ventaja (para los marinos del
siglo XVI) de que una línea recta entre dos puntos representa
la trayectoria de dirección constante entre ellos: si la recta
que une dos puntos A y B en el mapa de Mercator forma un ángulo
de 30º al este con la dirección norte, para llegar de
A a B basta orientar el barco en esa dirección y mantenerla
durante todo el trayecto. El camino es más largo que el segmento
de círculo máximo entre A y B, pero era más fácil
de seguir cuando el único instrumento para orientarse era la
brújula.
La
proyección de Mercator sirve para navegar con brújula,
no para enseñar geografía.