Otra hipótesis importante acerca de la naturaleza de las nebulosas elípticas se debía a Pierre Simon de Laplace, autor de un tratado de mecánica celeste que se convirtió en uno de los grandes clásicos de la literatura científica.

Laplace no creía que las nebulosas elípticas fueran vastos conjuntos de estrellas, sino remolinos relativamente pequeños de gas y polvo en proceso de condensación, en los que se estaba gestando una estrella con su familia de planetas. Ésta es la llamada "hipótesis nebular" de la naturaleza de las nebulosas elípticas. En su tratado de mecánica celeste Laplace sostenía que el sistema solar se había formado a partir de una nube de gas y polvo en rotación que se había condensado por efecto de la fuerza de gravedad.