En octubre de 1884, con las rutas comerciales del Pacífico bien establecidas y muy transitadas, una convención de 25 países de reunió en Washington para elegir de una vez por todas el meridiano principal universal. Desde entonces la longitud geográfica se mide desde el meridiano de Greenwich (Inglaterra). Pero nadie se molestó en trazar oficialmente la línea de cambio de fecha. Ésta sigue siendo hoy en día un acuerdo tácito y cualquier país la puede mover a su conveniencia sin pedir permiso.

La línea internacional de cambio de fecha hasta antes de 1995. Si te pararas en la línea con un pie de un lado y el otro del contrario, para ambos pies sería la misma hora del día, pero fechas distintas. Por ejemplo, si del lado de México es domingo, del lado de Australia será lunes.

La modificación más reciente a la línea internacional de cambio de fecha data de 1995, cuando la república de Kiribati decidió desplazarla más de 3000 kilómetros hacia el este en su latitud. Kiribati es un conjunto de cientos de islas desperdigadas por una gran extensión del Pacífico. La línea internacional de cambio de fecha dividía al país en dos, de modo que, entre otras cosas, sólo había cuatro días hábiles comunes a la semana entre las dos mitades: cuando en el oeste era lunes, en el este era domingo y cuando en el este era viernes, en el oeste ya era sábado. Incómoda situación, pero así son las cosas en un mundo en el que siempre es hoy y mañana al mismo tiempo.

La modificación de Kiribati, 1995.