Saturno se esconde detrás de la luna en esta imagen
construida a partir de muchas fotografías tomadas con telescopio.
Midiendo el tiempo que tarda un cuerpo celeste en desaparecer
detrás de la luna se puede calcular su tamaño. Este
método funciona bien con planetas y asteroides. Júpiter,
el planeta más grande del sistema solar, tarda cerca de
un minuto en desaparecer. Las estrellas, incluso las más
grandes, tardan menos de una décima de segundo porque están
muy lejos.
La
ocultación de una sonda espacial por un planeta se usa
para recoger información interesante acerca de ese planeta.
La nave emite señales continuamente hacia la Tierra. Al
desaparecer detrás del disco del planeta, la señal
primero atraviesa la atmósfera y se carga de información
acerca de la densidad y composición química de ésta.
El
10 de marzo de 1977 el planeta Urano ocultó una estrella.
Unos astrónomos que viajaban a bordo de un avión-observatorio
registraron el suceso midiendo la intensidad de la luz de la estrella.
Unos momentos antes de tocarse la estrella y Urano la luz de la
estrella parpadeó cinco veces. Durante la ocultación
la intensidad de la luz bajó a cero. Cuando la estrella
emergió por el otro lado, ya separada de Urano, volvió
a parpadear cinco veces.
Los astrónomos dedujeron que Urano tenía un sistema
de anillos como los de Saturno, pero de un material muy oscuro.