El siguiente paso: la teoría de expansión del lecho oceánico
 


En los años 50 los físicos P. M. S. Blackett y S. K. Runcorn, trabajando independientemente, se pusieron a estudiar la magnetización de las rocas. Ciertas rocas al formarse se magnetizan, y el campo magnético que adquieren es una especie de huella que deja el campo magnético de la Tierra en la roca. Estudiando estas rocas, Blackett y Runcorn descubrieron que los polos del campo magnético terrestre no siempre habían estado en la misma posición respecto a los continentes. Algunos geofísicos empezaron a sospechar que quizá sí era correcta la hipótesis de la deriva de los continentes.

Rompecabezas geológico

Al mismo tiempo, las investigaciones del lecho oceánico que se estaban llevando a cabo en esa época revelaron resultados que son como las piezas separadas de un rompecabezas:

· Las cadenas montañosas submarinas eran muy largas y continuas. La cordillera del Atlántico era además casi paralela a los contornos de los continentes que bordean ese océano.

· Por la cresta de todas las cordilleras oceánicas corrían fallas geológicas continuas que indicaban que los lados de la cordillera se estaban separando.

· El flujo de calor del interior de la Tierra a la superficie es muy elevado en las cordilleras oceánicas.

· En los continentes se han encontrado restos fósiles de hasta 4000 millones de años de antigüedad (las primeras bacterias), pero en los océanos la antigüedad máxima de los fósiles no rebasa los 180 millones de años.

· Además, las capas de sedimento del lecho oceánico corresponden a una antigüedad de no más de 200 millones de años, más o menos.

Alrededor de 1960 el geólogo estadounidense Harry Hammond Hess reunió todas las piezas de este rompecabezas cuando hizo pública una hipótesis que a él mismo le pareció muy atrevida. Hess propuso que por las crestas de las cordilleras submarinas emana magma proveniente del interior de la Tierra. El material de extiende hacia ambos lados de la cordillera, se solidifica y se separa al surgir más magma. Al cabo de varios millones de años el material se ha desplazado al otro lado del océano y se hunde nuevamente en el interior de la Tierra, formando profundas fosas marinas.
Ésta es la hipótesis de Hess, que explica todos los resultados anteriores como efectos de una sola causa: las cordilleras submarinas son centros de creación y expansión del lecho oceánico. Las fosas marinas son zonas de subducción (hundimiento). El suelo continental se conserva, pero la corteza oceánica se recicla, y nunca dura más de 200 millones de años.
El rompecabezas geológico estaba casi completo...

----------------------------------------------------------...pero faltaba demostrar que la hipótesis de Hess era correcta