El intihuatana de Machu Picchu, o piedra para “amarrar” el sol. Esta piedra tallada sirve como calendario solar. De la orientación de la sombra de la columna de piedra se puede deducir mucha información: fechas de solsticios y equinoccios, así como paso de las estaciones, muy importantes para cualquier sociedad agrícola. En el solsticio de invierno, cuando el sol pasa por el cielo más tendido hacia el norte y no calienta tanto, los sacerdotes incas hacían una ceremonia para “amarrar” el sol al intihuatana y que ya no se alejara más hacia el norte. A partir de esa fecha, claro, el sol empezaba a subir otra vez. Los habitantes de Machu Picchu celebraran su renacimiento en la fiesta llamada Inti Raymi.