Piedra astronómica que apunta exactamente hacia el polo sur celeste (busca en estas páginas La bóveda celeste). Observando las estrellas durante muchos años se pueden encontrar regularidades muy interesantes. Por ejemplo, que hay un punto en el cielo que no da vueltas con todo lo demás (el polo sur celeste, en el hemisferio sur), y que las estrellas que se encuentran cerca de ese punto nunca se ocultan. Los incas ponían más atención al sol (“inti” en el idioma quechua), pero esta piedra demuestra que también observaban las estrellas. La forma de la piedra recuerda a la constelación de la Cruz del Sur: una especie de papalote que en los cielos australes apunta hacia el polo celeste y sirve para orientarse, ¿será casualidad?